lunes, 2 de julio de 2007

2 de julio
¡Qué triste vacío el de un hotelucho capitalino! Despertar en otra cama, con una desconocida al lado, alguien a quien no le importaba más que le hubiese pagado. Se levantó silenciosamente y se vistió del mismo modo. Cuando llegó a su casa, vio su cama aún hecha. Y sintió que tampoco con esta tenía nada en común. Realmente nada de lo que lo rodeaba parecía llenarlo. Abrió las ventanas. "Esteban", "Sara", ¿quiénes eran esos? ¿Qué significaban esos nombres? Parecían el vago recuerdo de una mala película que hubiese visto en la infancia. Era hora de empezar otra vez. En otro sitio, en otro lugar, incluso con otro nombre. ¿Por qué no? Impulsado por un deseo incontrolable, Camilo empacó rápidamente su ropa y otros pocos objetos personales. Puso en una bolsa de basura todo aquello que no era indispensable. Arrojó la bolsa de basura a un estañón cercano. No quiso dejar ni un solo efecto suyo en aquel apartamento. Canceló sus últimas cuentas. Decidió no avisarle a nadie de su partida y mucho menos de su paradero. Aquella noche desconectó el teléfono. Apagó su celular. No quería saber de nadie. Casi no durmió aquella noche. Miraba las estrellas por la ventana abierta. No iba a morir. No iba a suicidarse. Simplemente, iba a ser otra persona. Utilizaría su segundo nombre, ese que siempre había odiado: José. Siempre le había parecido tan ñoño. Nunca había llenado un solo formulario con ese nombre, ni firmado ningún documento. Nunca lo había mencionado a nadie. Ni siquiera su madre lo había llamado jamás por él. Todo había sido el tonto capricho de una enfermera en la Carit. El suyo había sido un nacimiento traumático. Un parto difícil, porque había sobrepasado el tiempo de su nacimiento. Casi sin oxígeno, amoratado, Camilo había visto las primeras luces del mundo. La enfermera se había acercado a su madre y le había preguntado: "¿Qué nombre va a ponerle? " Esta, agotada y deprimida sólo había musitado: "Camilo". La enfermera, joven y entusiasta prosiguió: "¿No quiere ponerle otro nombre?" La madre de Camilo había respondido débilmente: "No sé, tal vez..." La enfermera la interrumpió: "¿Qué le parece 'José'? He oído que esa combinación es un nombre famoso..." La madre de Camilo, deseando deshacerse de aquella impertinente, solo contestó: "Como usted quiera..." Cuando logró dormir, soñó con un lejano país, donde todos los hombres eran esclavos de unos pocos amos con figura de gárgolas vestidas con ropa de diseñador. Él lideraba una rebelión; el pueblo lo seguía y casi alcanzaba la torre en que las gárgolas gobernaban a los humanos, cuando el timbre del despertador dejó oír su impertinente sonido.
Al día siguientem muy temprano, compró tiquete rumbo a una ciudad lejana de la Zona Norte. El viaje fue agradable. Las cortinas lo ocultaban un poco a la vista de los curiosos que no pueden dejar de mirar a los pasajeros de todo autobús. Había comprado una gorra, unas mudas de ropa en la tienda de ropa americana y unos lentes nuevos que llevaba puestos, para escapar sin ser reconocido. Llevaba un suéter nuevo. Había vendido su ropa vieja y sus libros. Unas horas después, caminaba por la acera de aquella ciudad, sintiendo el intenso calor del lugar. Unos lugareños lo miraban muertos de risa: entonces se percató de que no se había quitado el suéter. Pero quería ir más lejos. La ciudad era conocida y muy visitada por su folclor; vio a unos turistas que abordaban un autobús de excursión hacia un pueblo remoto. Preguntó cómo podía ir hacia ese pueblo. Sin pensarlo dos veces, compró otro tiquete. Su autobús seguía el de los turistas. Llegó a media noche al pueblo. Había un hospedaje barato, obviamente no podía pagar el hotel de los turistas. Se dejó caer sobre la cama sin desvestirse y se durmió con un sueño sin pesadillas ni ilusiones. Al día siguiente, preguntó por un supermercado o abastecedor. Le dijeron que había un Palí cerca. Compró algo de pan y notó que había un aviso: necesitaban un cajero. Solicitó el trabajo. No era la gran cosa, pero ahora era un hombre nuevo.

Compay Segundo - Chan Chan

Pues, no es ni caribeño ni dominicano, pero igual le ponemos saborcito al blog.

¡Suerte a Camilo y a su mulata! ¡Buen viaje! ¡Buen provecho!

martes, 26 de junio de 2007

el muerto al hoyo y el vivo al bollo

Ciertamente cansado de aparentar el luto y de masturbase con el porno virtual, una vez cumplidos los nueve días de rigor, nuestro Camilo va en busca de una Silvia, en honor a la "Saint" de su devoción, que le sea querendeona y bien apapachadora. Nada de angustias entre paisajes urbanos, sino una mulata sabrosona que lo pierda en las entrañas del Karimar, que le diga papito y use tangas naranja, tacones blancos y piel de ébano.
Como el destino es chambón y nuestro Camilo un picarón, este cogió un rumbo paralelo, alejándose de la cursi bohemia de San Pedro y enrumbiandose hacia el caribe; se lleva novecientos mil y una puta dominicana del Hotel del Rey, que responde al nombre de Tati; botines que consiguío al ganarle en un sucio juego de cartas a un pobre rufian gringo.
Antes de partir a la estación caribeños "volaron sornaca" el Camilín y la Tati en las sabanas raídas del Hotel Asia. Saciados los lascivos furores, nuestros maladrines tomaron taxi a los caribeños. Mientras Camilo daba la dirección la negra interrumpía gozosa al taxista: "Papi, tu no sabé lo que mama ete chico, tu no sabé..."
Ahhhh! Realmente no hay nada como acostarse a la orilla del río y ver las nubes pasar a lo lejos, en el firmamento infinito y pensar que ese mismo cielo ha sido testigo de tantas y tantas horas en la vida de cada uno. Momentos buenos y malos, horas de desesperación y de gozo pleno. Es increíble que mientras nuestra vida se dabate en intrigas y angustias, ese mismo cielo, ese mismo río continúa ahí, y al igual que nosotros, a la vez que es el mismo, siempre es otro, cambiante, fluctuante, en un constante devenir. -Sara, Esteban, ¿no les parece que esta vida que hemos experimentado con todos sus matices, es realmente una vivencia tan compleja, pero que sin embargo tenemos la capacidad de continuar descubriendo cosas que , ya sean buenas o malas, son sorpresas al fin?

domingo, 24 de junio de 2007

CARACTERÍSTICAS DE NUESTRA PÁGINA

No te asustes,...es sólo un juego.( - ) es ( + ).......
...más o menos."Cuando vi a ese don nadie supe que era alguien" © Realizado por Jose Luis Ferrando Viñola 2002-2003. Actualización 2006
Qué es]

Más que satisfacer un impulso necrofílico, esta página se refiere al juego surrealista de creación colectiva (escrita o gráfica) llamado cadáver exquisito (Cadáver exquis / Exquisite Corpse), en el cual cada integrante del grupo realiza parte de una obra sin conocer (completamente) las partes restantes.

El resultado, a veces sin una coherencia aparente, refleja los puntos comunes del imaginario colectivo. La lectura de estos cadáveres provee una interesante fuente de información para explorar las angustias y anhelos de un grupo, así como puede evidenciar las diferentes perspectivas con las que cada cual asume su papel en el entramado social.

sábado, 23 de junio de 2007

SARA

Significado:Princesa.De origen hebreo.Variante: Sarah.Caracteristicas:Es femenina, inquieta, lógica y honesta.Está siempre pendiente de sus seres queridosa los que da una vital importancia.Es sociable y amable.Amor:Necesita una pareja estable pero sinperder su independencia.Conocidos y famosos:Sarah Ferguson (ex-esposa del PríncipeAndrés de Inglaterra).Sara Montiel (actriz y cantante).Sara de Ibáñez (poeta).Sarah Vaughan (cantante de jazz).

CAMILO

Significado:Que está presente en Dios.De origen latino.Caracteristicas:Es honesto, racional e independiente.No le gusta la rutina, pero necesitaestar cerca de sus afectos. Es intuitivo y tieneuna gran iniciativa para empezar nuevos proyectos.Amor:Es leal y comprensivo cuandose enamora de verdad.Fecha:14 de Julio (San Camilo).Personas celebres:Camilo Golgi (premio Nobel de fisiología y medicina 1906). Camilo Castelo Branco (poeta y dramaturgo).Camilo José Cela, premio Nobel de literatura 1989.Conocidos y famosos:Camilo Sesto (cantante).

Vida

Existencia de seres vivos
Duración de las cosas
Persona o ser humano
Relato de la existencia de una persona
Cualquier cosa que produce una gran satisfacción o da valor
a la existencia de alguien
Animación diversión
Expresión, viveza

Real Academia

Muerte

Cesación de la vida
Separación del cuerpo y el alma
Homicidio
Pena capital
Esqueleto humano que simboliza la muerte
Destrucción aniquilación

Real Academia
¿Y qué si la muerte y el goce eran la misma trampa del hombre? En fin, ambas son efímeras. Sara ya había fallecido, el recuerdo de su carne, las carnes, el esfuerzo de Camilo por respirar sobre Sara, Estebán sujetando las manos de macho cabrío de su amigo. "¿Será igual de placentero el abrazo fortuito del final?" -pensó Esteban. Camilo paseaba por el parque de San Pedro aquel día. Decidió despejar su ánimo yendo a correr dentro de la U. "No hace viento. Es una mañana tranquila..." -dijo en voz baja. Quienes transitaron a su lado en ese instante le vieron habalndo solo. "Quizás piensan que también estoy loco ¿Y qué si lo estoy? Mi amiga me habría dicho en estas situaciones que no preocupa la cordura sino cuando no somos capaces de crear. ¿Crear? ¿He creado algo en mi vida? ¿Al menos he procurado el intento de jugar a Dios; de plasmar mis deseos, mis angustias, mi vacío en algo: un poema, un retrato (Un retrato es demasiado para mi estúpida pretensión de ser artista.); una relación." Camilo había demostrado ser capaz de manipular a Sara. Incluso sintió que en la súbita muerte de su amiga él había colaborado. Esa mañana recordó. "Debimos estar locos cuando se nos ocurrió, aquel día, desnudos, interrogantes, pretenciosos, absolutos, compartir... mentir... doler el uno en el otro... ¡Ja! No puedo decir que sentí asco. No por Sara, tal vez por Esteban. Pero. Allí. Los dos, frente a mí; piel como labios desafiantes, la una; piel como espejo desafiante, el otro." Camilo se detuvo en Nueva Década. "De vez en cuando encuentro algo atractivo." Revisó entre las revistas sentenciadas al olvido y canjeables por 1000 colones. Decidió entrar. A pesar de la insistencia de la pequeña y rubia dependiente, exploró cuando rincón pudo. Al principio pensó la mujer que se trataba de un ladrón; luego, de quien sólo se interesa perder el tiempo mirando portadas y párrafos al azar mientras se prepara para algo (una cita, un almuerzo, un examen -"Hay exámenes en estas semanas en la U", pensó la dependiente-). De repente, allí. Le despertó más que curiosidad. ¿Cómo era capaz el destino -Camilo creía en esas cosas- de poner en sus manos ese libro de poeta juvenil y aún anónimo; ese poema en particular; esa portada de joven desnudo (Debía estar loco este joven poner una foto suya, desnudo, como portada). Leyó:

Tríptico de la piel

“...sobre qué maravilloso lecho nos tendimos,
hacia qué placer entregamos nuestros cuerpos.”
Constantino Kavafis

Él
Quiero lamer
sus venas quietas,
y la noche flameante
atorada a su boca.

¡Quiero el sabor líquido de su espalda!
Su voz arqueada: Descubrirla,
¡cuando sobre él te inclinas como un inagotable
violín sumergiéndote entre sus lunas!

¡Aférrame a tu sudor inhabitado!
¡Amordázame contra esta pared
porque quiero profesar desde su hombro el alba,
y lamer necesitado contra sus hombros,
y asentarme poseído
contra sus hombros,
y arrebatarte contra el fornido celo de sus hombros!


¡Nada se acaba en ti!
¡Pero enfréntalo con tus manos
fatalmente desnudas!

Porque desde el presentimiento
te miró por sobre el hombro, y allí estabas.
Desde el presentimiento
te miré por sobre mi hombro, ¡y aquí estabas!,
¡cansado de tanto decirte niño,
pero aún con la cometa
del azul quemándose entre tus manos!

¡Nada, nada se acaba en ti,
ni la complicidad de mi barba en tus rodillas,
ni el instinto de la oscuridad en tus rodillas,
ni su cintura golpeando tu peso de mar
erguido en sus rodillas!

Yo
Necesito ese lunar que me entregas,
sin más motivos que el gemir o la vida. Aguardo
tu pelo ladeando compasivo hacia
mis piernas. Quiero…
Su lengua que me arrebata imborrable
¡esta invención de mi cuerpo entre tus ojos!

Hunde en mi yema tus dientes.
¡Porque también el amor se detiene a mirarnos!:
¡Te sorprende desnudo acariciándote
entre jadeos doradísimos como naranjas!

Hunde en mi yema tus dientes.
¡Mas despréndeme de su tacto mientras me apresas,
por entero así con tu cadera, porque nadie,
nadie sabrá que martirizaba
su colibrí de amor, entre mis dientes
!

Sara aparecía de nuevo, por segunda vez, en diez minutos, esta mañana. Y ya muerta, fue capaz aún de hacerlo disfrutar de ella y Esteban, a pesar de ser otro hombre; a pesar, de que estaba muerta.

miércoles, 20 de junio de 2007

Realmente le llamaba la atención aquellos nuevos pensamientos y deseos. Recordó que alguna vez vio un documental sobre los monobos, primates parientes que resuelven sus conflictos sexualmente sin importar el sexo o el parentesco. Este era un asalto del subconsciente, pariente también que emerge de manera sorpresiva y trastorna tu psiquis. De pronto la imagen tenebrosa e irrisoria de Spencer Tracy en su papel del Dr. Jekyll y Mr. Hyde se entremezcló con las pasiones que estaban aflorando y poco a poco se sentía enloquecer. Se preguntaba si Esteban sentía lo mismo. El recuerdo de aquella tarde y de ver aquel hombre bien formado con sus manos en el pecho le hizo dudar y prefirió mantenerse alejado simplemente observando las reacciones de todos los que se encontraban despidiéndose. Nadie le daba derecho pero él sabía a quienes realmente les importaba y a quienes no. No pretendía jugar de juez pero los rostros tristes, los comentarios sobre lo tempestivo de la muerte era material suficiente para crear muchos poemas visuales.

Sara o Camilo...

Allí estaba el ataúd abierto para los familiares o morbosos que desearan despedirse o ver la mueca de un dios tan mortal comos sus creaciones.

Allí estaba Camilo, escondido detrás de las calas, bello y perfecto como un ángel de eterno mármol.

Esteban acercó su espanto al vidrio de la caja funeraria. Allí estaba ella… maquillada para su última función. El rubor de las mejillas le recordó la excitación sexual, los gritos de Sara mientras la penetraba despacio hasta llegar a la pequeña muerte. Ése era su secreto: él había poseído a sus dos amigas. Súbitamente alzó su mirada… Camilo permanecía quieto. Esteban recordó los pensamientos de la tarde (leer entrada anterior): Camilo era su única esperanza ahora que Ana estaba lejos y Sara muerta. ¿Por qué no?

lunes, 18 de junio de 2007

¿Por qué alguien debía morir?¿Por qué él debía estar sometido a las mismas leyes de la nada, del olvido, de la muerte? Decrepitud es tu nombre y es mi nombre. La infancia reducida a simples lamentos, juegos de caricias, golpes de rodillas, carcajadas, escapadillas y regaños de los padres... La adolescencia y su maldita incertidumbre del placer, del sexo, los miembros desconocidos de otros hombres, los senos degustables, pero siempre prohibidos... Y ahí, en medio del cambio, Sara... Esteban... Camilo... Una vez creo, estábamos desnudos Camilo y yo cuando Sara entró a nuestra recámara. Su mirada no escapó a la aventurera labor de compararnos: los cuerpos en formación, los vellos escasos, los pechos madurando, los muslos de jóvenes deportistas, la voluptuosidad de manos anchas, espaldas de hombre, sudor de hombre, todo hombres los dos... Y Sara, me pareció que en su mirada insinuose por un instante el instinto del incesto. Exploré con igual atención el cuerpo de Esteban por un momento. Sara me había inducido a hacerlo. Él, como en un intento por evadirme o acercarme, subió ambas manos al pecho y desconozco si quería cubrirse o se acariciaba. Sara mordió silenciosamente el morbo. Al fin y al cabo era un trío íntimo de siempre y para nunca. No puedo negar que por segundos el cuerpo de Esteban me resultó atractivo, irresistiblemente masculino, casi temí que él fuera más fuerte y dominante que yo; pero me gustó el hecho de creerme al lado de Sara indefenso ante su mirada, sus brazos, su boca... su recuerdo ¡Debo estar loco! ¡Demonios! Hace no más de unas horas que recibí la noticia de la muerte de Sara y yo me detengo a pensar morbosamente sobre experiencias de juventud y, sobre todo, experiencias que involucran a un recién fallecido. Y a un amigo. A otro hombre... ¿Dónde estará el dolor? Es dolor lo que debería estar sintiendo. Creo que debería serlo, la gente normal lo experimenta, se sentencia a sí mismo en el luto, la melancolía, el desgarro... Y yo me entretengo en su mirada de quinceañera, casi desnuda, con sus dedos apretando el muslo y el instinto a perra penetrada; y sus piernas, el carnoso labio, su miembro -erecto estaba, lo recuerdo- me parecía tan jugoso, más que las campanillas vírgenes en el temblor de Sara... Esa fuerza, ese roce de mujer, torso como aire acariciado y la muerte y lo imposible y la nada... y yo, solo. Otra vez. ¿No es acaso el dolor tan puro como el placer? Las mismas flores de la muerte las celebra en las bodas el amor, y el lamer.
Camilo se desespera él quiere, necesita un explicación maldice la vida mientras tira todo lo que encuentra a su paso, ya no le importa nada… “Como puede un humano estar medio vivo…como hago sin mi otra mitad…” En su enfado desenfrenado tira el televisor al piso y todas las cosas sueltas que se encuentra a su lado son victimas de su furia…entonces tira contra la pared una foto, en el preciso instante en que la tiro ya se había arrepentido. Era la foto que se tomaron él, Esteban y Sara en la primaria, más que una foto era el momento más feliz que él podía recordar en su vida. Siguió la foto hasta el suelo cayendo de rodillas sobre los fragmentos de otras cosas que había destrozado y lloro abrazando la foto como si fueran sus amigos recordando todos los sentimientos que vivió con ellos…amando y odiando.
Todo lo que sucedía no tenía sentido. La confrontación con una realidad tan cruda, cuando tan solo dos meses antes, él mismo había intentado acabar con su suplicio. Aquel día después de hacer el amor con Sara y de haber estado divagando sobre los intersticios de la existencia, terminó discutiendo sobre pequeñeces y ahora estaba allí ante una noticia tan desoladora.

¡la muerte se viste de fiesta!


La muerte transforma a los muertos y a los vivos.

domingo, 17 de junio de 2007

Si Sara había muerto, ¿qué sería de su vida de ahora en adelante? No podía concebir la desaparición de su triángulo amoroso en una nebulosa de desesperación y desconsuelo. No se había sentido así desde su infancia cuando su padre murió en aquel accidente tan terrible, la misma sensación de esa vez lo invadió inmediatamente, como si su interior se enfriase para dar paso a un estado de inconciencia que llevaba a la negación..."pobre Sara, pobre"yo"...''''

Crónica de una muerte esperada

Por qué muere Sara?, porque morimos cada día, cada día que pasa sin vivirlo a plenitud. Basta ya del desperdicio de este tiempo que se nos ha dado..para disfrutarlo o para ensuciarlo. Por qué si sabemos que la basura existencial nos ahoga y nos enferma y nos degrada, entonces, en lo que nos quede de vida, vivamos , resucitemos, no de las cenizas como el ave Féniz, sino de la basura que nos agobia. En nosotros está el poder para realizar el cambio y dejemos ya de quejarnos de todo, pues el primer paso definitivamente está en nosotros mismos, y dejemos de echarle la culpa a todo lo demás.

sábado, 16 de junio de 2007

A veces se habla de la muerte con la inconsistencia de quien no ha visto de cerca su cara descarnada. No obstante, cuando las vueltas del destino te la colocan de frente y ésta se atreve a mostrarnos nuestra frágil y efímera condición, las cosas toman otro matiz. ¿Era acaso este agudo dolor de perder a alguien la antesala de un posible infierno? ¿Hay alguna forma de sacudirse un poco el sufrimiento que devora el cuerpo y carcome el alma?
Camilo se preguntaba si ya Esteban sabría la desgracia de esta pérdida y cuál sería su reacción al respecto...

Alguien tiene que morir

Riiiiiiiiiing

El teléfono despertó a Camilo. Aún era muy temprano; no podía comprender quién lo podría estar llamando a las tres de la madrugada.

- ¿Camilo? ¿Camilo Miranda?- interrogó una voz de mujer joven, más que desesperada, del otro lado del auricular.

- Sí, con él habla.

- Sara ha muerto.

El teléfono cayó al suelo, y el tiempo cerró todas sus puertas.

***


Señalo el sitio vacío
donde los muertos se divierten...

Arturo Carrera

jueves, 14 de junio de 2007

¿Para qué preguntarse por qué?, sería más fácil rendirse ante la podredumbre, ante la basura que corroe todo lo que nos parece bueno, sano, aceptable...es mejor eso que continuar preguntándose "¿por qué?" cada vez que necesito entender a alguien o algo, es mejor rendirse a las circunstancias y no tratar de ir contra ellas, porque a veces es más desgastante pensar en el "¿por qué?" de aquello que nos incomoda.
"No te acerques, en todo caso, a ti mismo" dijo Pierre Menar, autor del Quijote, en una conferencia de prensa con los medios durante la presentación de su voluminosa obra cumbre de la literatura argentina. Creo que ya antes lo había dicho Sartre: "No te acerques a ti mismo."
Este Cami Este Cami Este Cami Este Cami
Este Cami Este Cami Este Cami Este Cami
Este Cami Este Cami Este Cami Este Cami
Este Cami Este Cami Este Cami Este Cami
Cami Este Cami Este Cami Este Cami Este
Cami Este Cami Este Cami Este Cami Este
Cami Este Cami Este Cami Este Cami Este
Qué fue primero, el huevo o la gallina

miércoles, 13 de junio de 2007

"No te acerqués a las pilas de basura, no te acerqués al orinal, no hurgués en la podredumbre ni en el desecho, algo terrible puede pasar"-Esteban escuchaba con atención cada palabra que le dictaba su conciencia.
"Las pilas de basura pueblan el país-pensó- pero en medio del material nauseabundo, también nacen las flores".
Tienes razón, no preguntemos. Solo mira a tu alrededor y absorve todo lo que se pueda. Claro no te sugiero que te acerques a una pila de basura como las que se acumulan en Tibás y no te acerques a las paredes del Colegio de Señoritas porque allí podrías descubrir un orinal gigante. Pobres niñas de bien que deben aguantarse eso.

¿cuál es el común denominador de la humanidad?


Las preguntas..............!!!!!!!!??????????????????

martes, 12 de junio de 2007

Para que preguntar por qué? No es cierto que la doctrina señala que debes preguntar para qué? Ese es el propósito de todas las acciones; sin embargo, nada se mueve si no es voluntad de Dios y es por eso que luchas constatemente en tu consciente por definir que viene de ti, de tu ser, de tu bajeza o de tu grandeza y que viene de arriba. Eso es lo que algunas veces dentro del baño medito y supongo que a todos nos pasa. Para qué me case, para qué tuve hijos, para qué conocí a fulanito o sutanito, para qué estoy en este mundo. Seré la vida renovada de algún otro individuo? Para qué el espermatozoide que fecundó el óvulo terminó siendo esto que soy si habían millares de ellos. Para que yo Dios? Podrías contestarme cara a cara?

lunes, 11 de junio de 2007

Una gota de amargura

¿Has visto alguna vez un orinal gigante? Una gran pared manchada por la permanente humedad, el piso un charco incoloro y la luz escasa. Sí, un lugar realmente asqueroso aunque soportable por el breve instante en que te acoge. Por eso mismo, tal vez, no podes describirlo con exactitud, aun cuando siempre que entras en él ya sabes a que vas. Bueno, eso es grandes rasgos el bar que frecuento. Me preguntas: ¿quién iría a un lugar tan poco salubre? La verdad no lo sé, los que allí vamos parece que acordamos tácitamente, por supuesto, no intimar con el de la par. Probablemente seremos los mismos de siempre los que asistimos a este hueco, eso, la verdad, nunca lo sabré. Sí, ya sé que estás pensando nuevamente: ¿Por qué ir a un lugar tan frío? Bueno, no es muy diferente a lo que se vive en la realidad. Ir de una parada de buses a la otra, del trabajo a tu apartamento. ¿Cuántos pasajeros del bus conoces? ¿Cuántos compañeros de trabajo sabes que existen? ¿Dime el nombre de dos vecinos tuyos? En fin, creo que sería realmente extraño, más bien, frecuentar “bares de moda” porque, y es mi opinión, la gente cree ir a esos lugares a intimar con otros contemporáneos: escenario de la más falsa y hasta frívola pantomima del “break”. Todos están tan ocupados en mostrarse a los otros que no ven en los otros más que juguetes contra el hastío y la soledad cotidiana.

No lo sé pero, por lo menos, en mi orinal evito todos los inconvenientes del “bar de moda”; es como todos los lugares de paso que llenan nuestra vanal cotidianeidad. No hay que aparentar frente al otro sólo estar mientras… mientras lo que sea. Como la que se sienta a la par tuyo en el bus a maquillarse para alguien que, evidentemente, no sos vos. O aquél compañero de trabajo que baja el “porno”, en el cubículo de la par, mientras llega la hora del almuerzo. O el compañero de clase que escribe la tarea de la lección siguiente. En fin, con el mismo pathos, vos vas al bar, te sentás en una mesa, oís The Cure y te tomas dos cervezas mientras te da sueño; vas a la casa, dormís y todo vuelve a ser así hasta que un día morís o el bar es clausurado por el Ministerio de Salud.

Sin embargo, la noche de ayer algo distinto ocurrió; eran como las diez, yo acababa de entrar y un sujeto vestido con guayabera amarilla, pantalón café y sombrero caquí -parece que el tipo se equivocó de bar-, entró y sopesó el ambiente. Tanta imprudencia me hizo alzar la mirada más allá de mi cerveza; fue hasta ese momento -lo confieso- que pude dar una impresión de los rasgos del bar y la gente a mi alrededor. Pero más allá de eso, noté cómo el cuerpo extraño observaba con insolente cuidado a una muchacha vestida con camiseta blanca, raída y adherida al cuerpo, enagua de cuero, muy corta, y botas altas que nacían incluso antes de sus rodillas; su rostro, aunque bello, más parecía un mostrador ambulante de fantasía y metal.

-Se digna de lo que sueñas- dijo el gavilancillo.

Un silencio inundó el lugar. Una sola mortecina luz revelaba el centro del orinal. Una trompeta seducía las paredes y la voz de Ibrahim reducia el espacio a la dimension de un ladrillo: “Dos gardenias para ti con ellas quiero decir te adoro, te quiero…” La niña sonriendo, siempre con miedo, se dejó llevar por ese extraño impulso con guayabera hacia el centro iluminado. Los dos, en aquel basurero industrial, se hicieron uno, -¡Yo lo vi!-, la trompeta los envolvía, los magnificaba; la voz los arrullaba y ellos bien erectos se contoneaban con elegancia y suavidad. Una lágrima calló sobre mi vaso al tiempo que mi pecho se reducía freneticamente en contrapunto con el violento movimiento del musculo sanguineo. No había terminado de sentir este malestar corporal cuando la canción cesó y la pareja salió, escapó, se perdió. Traté de perseguirlos mas no los encontré.

Si los llegas a ver cuéntales lo que te he relatado y pregúntales: ¿Por qué?

domingo, 10 de junio de 2007

pppiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii ke para dond carepicha mal aja no para naddd aqui a sacar unas copias y usttt al cajero paaaaaaaaaabloooo no ara policromia paaafff puta charco paaaaaaaaaaaaapaaaaaaaaaaa la peri me deja chao ese hijueputa plaaayo me regala una monedita machoo jajaja rico ese a terrau por unas chelasssno seas tan perra caro oohhy el examen es ya cass reventados ahi estamos llegatt paaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa 5 y 15 nos vemos puta ya lluuevv guau guau esa pinta de ahi de la esquina lvide unas copias frente a raddd a generales pero voy tardde apurate maaae maaae maaae... ¿Acaso soy yo el extraño que escuchaba este montón de voces en estas decrépitas y lamentables latitudes de una niversidad pública o era ya tan sólo aire que me atravesaban la transparencia y las ondas de la no muerte me permitían diambular, acá, sin dolor, sin preocupación, sin recelo; sin pppppiiiiiiiiii carepicha fiiijesseee... plllaaayyo....

sábado, 9 de junio de 2007

Capítulo alternativo: Ensayo sin ensayar.

La capacidad inventiva del ser humano, nos lleva a ______________.Ciertamente, la mayoría de las personas acostumbran__________________pero sin embargo, algunas situaciones obligan a _________estos comportamientos , debido a que podrían caer en ______________________, lo cual predispondría de forma contundente a estas personas a realizar un cambio de actitud. Los jóvenes en la actualidad, suelen ____ a asumir los riesgos, de manera que fácilmente logran _______el objetivo fundamental, si es que han llegado a _________________alguna vez. Hace muchos años, la humanidad estaba mayormente atada a reglas y mandatos, pero aunque permanecían oprimidos por estas leyes y prohibiciones, no tenían que preocuparse por definise, ya que , o seguían las reglas o quedaban excluídos del mundo civilizado: o se era bueno, o se era malo.Hoy en día, la misma libertad de pensamiento___________________________, dando pie esta situación a____________________________________.
Sí, su hogar enfermo, pero a fin de cuentas su hogar, su país, ese pedazo de carne masacrada y desgarrada, con sus venas sucias y contaminadas, pero algo dentro de su ser se rehúsa a dejarse vencer. El y tantos otros que sienten esa misma sensación de intoxicación se niegan a dejar que muera y están decididos a luchar contra la corriente de indiferencia para poder sanar aquella patria enferma y malholiente. -No basta, no, no basta con marcar paredes y señalar culpables, debo hacer algo verdaderamente eficaz: primero tomar conciencia propia de mis errores con el ambiente, pero más aún de mis errores conmigo mismo. ¿Por qué sigo contaminando mi mente, mi cuerpo, lo descuido, lo maltrato, lo enveneno...?-

viernes, 8 de junio de 2007

" Costa Rica, alguien te USA", "Ojos de perro azul", "No al referendum, no al TLC", "Orine tranquilo, orine contento, pero sobre todo orine adentro", "Dios no cree en los ateos..."
Esteban leía con atención cada uno de los grafftis desparramados a lo largo de las calles de San Pedro. Rasguños invencibles de almas atormentadas por una vida que se hace difícil de arrastrar! Gritos violentos, murmullos imperceptibles para el paseante, una fórmula indescifrable para los "estudiosos del alma". Mientras fumaba los leía con atención y pensaba que cada uno de ellos era un tatuaje en el cuerpo fatigado de un país que se debatía en la incertidumbre. Veía el movimiento de miles de jóvenes saliendo y entrando de la Universidad, personas que se desplazaban apresuradamente hacia sus trabajos e indigentes solitarios. Y entonces, paralelamente al respiro de aquella criatura enferma a la que muchos llamaban "hogar", experimentaba una melancolía estremecedora que le resultaba incontenible.

Una rayuela para Camilo


Capítulo 1

¿Encontraría a Sara? Tantas veces me había bastado asomarme, viniendo por la Calle de la Amargura, al marco que da a Omar Khayyam, y apenas la sombra de ceniza y olivo que se imprime en la pared llena de graffitis me dejaba distinguir las formas, ya su silueta delgada se inscribía en la línea del tren, a veces andando de un lado a otro, a veces detenida en las vías de hierro, inclinada sobre los charcos de agua. Y era tan natural cruzar la calle, subir los peldaños de la acera, entrar en su delgada cintura y acercarme a Sara que sonreía sin sorpresa, convencida como yo de que un encuentro casual era lo menos casual en nuestras vidas, y que la gente que se da citas precisas es la misma que necesita papel rayado para escribirse o que aprieta desde abajo el tubo de dentífrico.





jueves, 7 de junio de 2007

Como una cicatriz que con el tiempo y con la esperanza se ve menos fea (y alguna hasta hermosa), simplemente se acostumbra a verla como parte de la propia existencia o como un recuerdo de lo que tal vez se evitaría en el futuro. Sara era para Esteban eso, una señal permanente de lo que debía evitar pero no podía hacerlo, porque estaba muy dentro de él como para removerla.
¡Oh, la esperanza!, dulce palabra para el que no encuentra respuesta a sus incógnitas o a sus problemas, ¿qué era Sara, una incógnita o un problema?, probablemente nunca lo sabría y no interesaba hacerlo. Lo importante era poder descrifrar el enigma de su vida, el laberinto en el que se había visto envuelto, como transportado en el tiempo y en el espacio hacia un mundo desconocido, hacia la esfera de lo probable y lo improbable...
así era su relación, como un tatuaje que se imprime en la espalda..... Sara lo expresó gráficamente.... cada detalle representaba el caos....

miércoles, 6 de junio de 2007

martes, 5 de junio de 2007

Just like Tyler and Jack, this is your life

Contray to what your mothers and teachers tell you, you are not a beautiful and unique snowflake. You are the same decaying organic matter as everthing else. We are all a part of the same compost heap.
You have to know, not fear, that some day you are going to die. Until you know that, and embrace that, you are useless.
Han pasado algunas horas. Las enfermeras le han diagnosticado una leve mejoría. Quizás sus expectativas vayan a cumplirse. Son las 12:00 a.m. Los doctores y algunos aspirantes universitarios han venido a observarlo. Me siento como un bulto que cualquiera puede manosear, medir, enderezar, acostar de nuevo, sacudir; al menos creen que estoy mejorando. Qué rápido pasa esta muerte, ¿quedé vivo? Son las 03:50 p.m. Aprobaron una corta caminata. No por el parque o la avenida como él deseaba. Una corta, amena y saludable caminata por el pasillo circunscrito entre las altas y malolientes paredes del hospital y el demacrado y deprimente jardín entre enfermos, cancerosos, decrepitud y salvajismo para el ánimo de cualquier ser humano temeroso de la muerte.

lunes, 4 de junio de 2007

Era en este día. Sin más. Pero en este día. Reconocía las terribles agujas que le atravesaban el ánimo. Reconocía la sinceridad de las paredes mirándolo y acusándolo por pensar acaso deshacerse de esta confusión. De esta amenaza. De esto, que llaman 'vida'. Era en este día, cuando precipitaba su recuerdo o su anhelo esgrimía la imposibilidad de ponerse en pie y aventurarse contra una caminata tan sólo. Una caminata. Ya no recuerdo el aroma de los transeúntes sudados cuando en la presa de alguna esquina sumisa a la terca ambición de un semáforo se amotinan y el olor, el pestilente olor del deber laboral cotidiano, la pestilente obligación y necesidad se consagra como en un plato de vaho junto a todos y les dice al rostro: 'También sois la misma miseria que os piensa." Era en ese día, una caminata. El parque y los tantos muertos de hambre amenazando o conmoviendo a quien pase. Qué extraña sensación esa, pensó, cuando el mendigo corona con su decadente mirada nuestra atención y tan sólo nos pasa por la mente la terrible amenaza de morir o ser asaltados en manos de este malnacido... cuando el mendigo corona con su decadente mirada nuestra atención y tan sólo nos pasa por la mente la terrible condena de Dios o el Gobierno o el egoísmo o el capitalismo o el new age o cualquier otro invento social que determine el misterio del universo y la falta de aceptación, a nadie le gusta aceptarlo, que somos como víctimas de las más sublimes e indescifrables razones del cosmos, del karma, de nuestro destino, de nuestra voluntad; de nuestro aprisionamiento en todo caso. Era en este día, cuando decidió dar una vuelta y encontrarse quizás reflejado en el rostro de algún conocido, de establecer de nuevo la posibilidad de mentirse, crear un perfil para su incertidumbre a medida que se iba conociendo... "Conócete a ti mismo y moverás el mundo", "Conviérte en lo que eres por delante y te diré quién eres por detrás", "Hijo de tigre por delante sale manchado por detras." Era esto, en este día, sentir la libertad, la ignominiosa apariencia de libertad con que todos salen a recibir su muerte cada día cuanto él anhelaba. Olor, sentir el roce de alguien desconocido, comer, tocer, tal vez escupir como los jóvenes que recién han aprendido a fumar frente al grupo de amigos; decir cualquier oración sin sentido que el lenguaje le permitiera, aunque su razón le demandara el mínimo de coherencia, el mínimo de respeto, el mínimo de compasión por atreverse a jugar en su mente a que estaría libre, de nuevo, como nunca, alguna vez, en su vida.

domingo, 3 de junio de 2007

¿Hace cuánto ya?, no lo sé...parece que fue ayer cuando traté de matarme en un intento estúpido e infantil de escapar de mí mismo. Lo único que me mantiene vivo es la fortaleza y el valor de otros, de otros que no alcanzo a recordar, ¿acaso fue un sueño? Al final de cuentas todo se resume en eso...sí, en eso que no termino de entender. Por ejemplo, pienso que todo se resume en el amor por la supervivencia, en el placer de algunos por ayudar al prójimo o simplemente en el mea culpa de tantos seres que tienen la plena convicción de ser hijos de un ser supremo, eso sí, todo tiene un fin y un principio, aunque yo no encuentro cuál es uno u otro en mi existencia, ¿es que seguro no estoy vivo y trato de fingirlo?

sábado, 2 de junio de 2007

Aquella funesta experiencia lo había marcado para toda su vida. Desde ese entonces, trataba de exprimir los días y las horas, pero desde otro ángulo: ya no con el fuego y las ansias de la juventud. Las prisas y el deseo inmenso de tragarse las sensaciones había dado paso paulatinamente a una tranquilidad meditada en donde aquello que antes fuera primordial, se convirtió en trivial.
Camilo evocaba lo que había sido aquella pesadilla. Los primeros días fueron confusos, extraños. Se encontraba en un hoyo negro, profundo, en un sueño no sueño, donde escuchaba las voces apresuradas de los médicos en la sala de emergencias. Un dolor físico inmenso, junto a un dolor psíquico aún mayor. Una inmensa soledad, pues aunque escuchaba a los médicos en su ir y venir, aunque sentía el olor de mil sustancias médicas, la vibración de la camilla deslizándose velozmente por el pasillo, era incapaz de reaccionar. Como alguna vez había imaginado que se sentía una computadora cuando tecleabas sobre ella. Ciega. y con una conciencia fría y oscura. Pinchazos de agujas en sus venas como las lanzas de unos liliputienses. Luego sintió que se hundía más y más. El hoyo ya no era como al inicio, un pozo de paredes húmedas cuya viscosidad parecía extenderse hasta él como los hilos de una telaraña. Sin embargo seguía cayendo, cayendo, fsssss...Ahora era como el ovillo lleno de huevecillos de la araña misma, suave y pegajoso. Extendía los brazos...y sentía otras manos que lo halaban. Ya no escuchaba a los médicos...No sentía las mangueras en su nariz ni el suero intravenoso que circulaba por su cuerpo. No percibía la luz del quirofáno, ni imaginaba los rostros enmascarados que lo rodeaban. Entró...se veía a sí mismo en una especie de mansión, rodeado de jóvenes a quienes no conocía. Hombres y mujeres, vestidos a la usanza del siglo XIX. Muy jóvenes aún. Se le acercaban con aire de complicidad y le decían: -Alguien viene a matarte, lo sabemos, pero no te preocupés, nosotros te cuidaremos. Miró por una ventana. Había un parque lleno de palmeras. Una joven se acercó a una pequeña palmera y la arrancó. Luego la clavó sobre el suelo como una lanza. Los jóvenes huyeron dejándolo sólo: -¡Es la señal! ¡Lo encontrará! Se perdieron entre las palmeras. De repente, frente a él, un ser vestido con una larga túnica negra, que ocultaba su rostro con una capucha. De su cuello colgaba un extraño dije. Lo arrinconó contra una cama y le atenazó el cuello con ambas manos. Su voz, extraña y profunda le decía: -¡Mira mi rostro! Aterrorizado, Camilo cerró sus ojos con fuerza: -¡No! El ente persistía en su idea: ¡mírame! Desesperado, Camilo gritó : -¡Dios mío, ayúdame! Sin abrir los ojos, en medio del forcejeo, estiró su mano. Encontró un objeto, la base de una lámpara, quizá, no sabía. Comenzó a golpear al ser con todas sus fuerzas, una y otra vez. El ser lo soltó y se hizo un puño en un rincón. Camilo salió corriendo. No había nadie en la casa. Corrió más hasta que encontró una multitud a la que gritó: -¡Lo vencí! ¡Lo vencí! La multitud se puso de pie y aplaudió, pero sin mirarlo...De repente, abrió los ojos. Estaba rodeado de mangueras y máquinas, escuchaba el típico sonido de un monitor cardíaco...

Muchos años después, frente a sus tres amigos, Camilo había de recordar aquella tarde remota en que su otro yo lo llevó a disparar contra su doble. San José era entonces, y lo es aún, una aldea de casas de concremix y zinc construidas a la orilla de ríos de aguas contaminadas que se precipitaban por un lecho de botellas de coca cola, plásticas y de dos litros como barquitos que alguna vez almacenaron las aguas negras del imperialismo yanqui. El mundo era tan reciente, que muchas cosas carecían de nombre, y para mencionarlas había que señalarlas con el dedo y decirles chunches.

Muchos años han pasado, a veces tan solo un instante. Esteban mira con el asombro y la inocencia de un niño, el juego de colores formado por el movimiento del agua. Se le antoja sentir su frescura y hunde sus manos en el río. Comienza a formar figuras que inmediatamente desaparecen, pero es feliz mientras las hace. Recuerda cómo alguna vez la vida le resultó absurda e incómoda. Hubo instantes verdaderamente críticos en los cuales explotó al sentirse manipulado por un destino inexorable. Muchas cosas han cambiado increíblemente. Es inevitable que así sea.

miércoles, 30 de mayo de 2007

Le agradecería mucho a alguien que tenga la bondad de explicarme como diantres llegue aquí. Todas estas conexiones que se me ofrecen parecen más un laberinto que una ayuda para mi creatividad. Vivo la vida cuestionándome si el camino que tome es el mejor si yo soy lo mejor para Sara. Como llegue a aquí como arruine tanto mi vida…como caí en este hoyo negro que parece llevarme sin remedio a un lugar tan oscuro y lejano. Y ella…

SEGUNDA PARTE

Sentados a la orilla de un río, los amigos meditaban en silencio,cada uno sumido en sus recuerdos de juventud, y al mirar el agua de ese río, sin saberlo, los tres sentían cómo sus vidas se desvanecían al igual que el agua entre sus dedos, abrigando la absurda esperanza de recuperar tiempos perdidos...¡Qué ironía de la vida! Ahora que disponían de tiempo y de paz, no lograban definir aún el cauce de sus vidas, a pesar de tantas y tantas experiencias acumuladas, buenas y malas, unas agradables de recordar, otas necesarias de olvidar...

martes, 29 de mayo de 2007

Él dijo que volvería a esta vida si al menos su destino, si al menos se lo permitirían esta vez, si su destino fuera convivir con la misma miseria que lo había visto nacer ya otra vez en esta vida, ¿o en otra vida?, no importaba. Camilo parecía ser una excusa para sobrevivir a la ficción, al temor de dormir, soñar, vivir. Estebán, ¿era acaso ese su nombre?, alguien alguna vez lo había llamado Camilo, o quizás se confundió con otra persona a quien llamaban en el parque por donde cruzaba. Tal vez confundió esa voz (me pareció familiar en ese instante) y él entendió por este nombre, se había identificado con este nombre, ¿o era Esteban? (¿Podré saber realmente o estar seguro acaso de lo que escuché aquel día?) ¿Quién demonios era Estebán? Camilo se preguntó, decidió más bien de disvariar sobre asuntos poco importantes. Había sido víctima de un disparo errado por quien creyó reconocer, o conocer (siento que lo he visto, no, lo he abrazado incluso, lo he tocado, su piel me es familiar, su aliento, su mirada, me es familiar; sé quien es...) de alguna parte, del colegio, de la terrible experiencia que siempre resulta ser la secundaria para cualquier hombre diferente; del colegio, de la salida de misa el último domingo (aún recuerdo cuando Berta se arrodilló para ofrecerle su misericordia a Dios con la hostia en la boca y le vi hasta el muslo, ¿nadie le ha dicho que a misa no se va con enaguas o simulacros modocitos de tal horrorosa prenda?), de la escuela, de la infancia... de los tantos vecinos que llegan un día, comparten los juguetes, las primeras peleas, de los primeros samueles que de niño suelen cometer los niños diferentes o precoces de salvajismo (yo no creo que el placer sea un salvajismo como dice mi papá, o mi abuelo, o más bien creo que fue el pilpero cuando llegué con los labios pintados después de tanto arremedar a Sara cuando jugábamos ella, Camilo y...) ¿Camilo? Tenía una sensación extraña. De repente sintió náuseas y el ímpetu insoportable de visitar, de consolar, de preguntar por Esteban, de cuidarlo, porque algo le había pasado jugando con los legos en su casa esta mañana (yo le dije que no se los echara a la boca)... Pero Esteban no le había hecho caso. Camilo recogió los legos cuando su madre le prometió no dejarlo jugar de nuevo con Esteban si continuaban con esos juegos de asfixiarse, de perder la memoria, de recostarse contra la tapia frente al almendro de la casa e imaginar que el uno era el otro y de pronto allegaba para hacerle compañía.

lunes, 28 de mayo de 2007

monólogo

morir... vivir, soñar, despertar. Y que tal si la absurda situación en la que me encuentro, postrado en esta cama, no es más que el invento de múltpiles geniecillos. ¿sera que este sinsentido tiene un autor divino? si es así, entonces ¿por qué tanto desorden?
cuan efímera sería mi vida si depende de una caterva de perversos que me ponen en las situaciones más difíciles solo para saciar su morbo. mi yo no es nunca interno solo pura exterioridad, pura letra que me evidencia hasta en lo más profundo como pura superficialidad. ¿serán mías estas palabras?
¿y este silencio?
¿cuan sólida es mi existencia?
...si pende de estos aparatos que me concetan a este ensueño...

la vida/vida..... paralela alelarap

la idea de estar viviendo una vida alelarap no era una opción para Sara y Esteban... tampoco lo era para Ana Luisa y Camilo... sin embargo, de una u otra forma, entre su rutina se dejaba ver la posibilidad de que en la curva del tiempo la vida creara ya un camino que podría ser transitado por otro... "yo". Este "yo" ¿viviría a "mi" reflejo o, con plena autoridad crearía una vida "autónoma"?
esta idea era una zumbido en las cabezas de la féminas que tenía más raciocinio para intentar reflexionar sobre la dualidad de sus amigos, sus amantes...
Sara, esperaba frente a la camilla 507 (ni siquiera en el momento previo a la muerte tenemos nombre, solo un número) observaba la respiración irregular de Esteban.... la palidez de su rostro... los moretones en sus brazos... las agujas en sus venas.... la venda alrededor de su otrora lúcida cabeza.....

buzzzzzzz

I heard a fly buzz when I died;
The stillness round my form
Was like the stillness in the air
Between the heaves of storm...

Era lo único que pasaba por la mente de Sara al ver a Esteban dormir en su cama de hospital. ¿Estaría la muerte rondando, rondándolos?
La vida le ha jugado antes muchas bromas, pero ninguna tan macabra como esta. Si supiera quién o qué hoy por hoy se ha dispuesto a mover a su antojo los hilos que lo dominan como a una simple marioneta. No hay fuerzas, sólo cansancio y soledad. Lee el rostro de Ana Luisa, esa mirada inquietante de asombro, la pregunta a punto de escaparse de la boca, el espanto de la incertidumbre le hiela los huesos... Entonces, decide actuar, se levanta (un dolor indescriptible le martilla la cabeza) y apuradamente se viste con la seguridad pasmosa del que conoce exactamente el rumbo que debe tomar. Sin mirar atrás, sin escuchar la voz de aquella mujer que lo trajo de nuevo a este lugar: "Camilo! Camilo! ¿Adónde vas! ¿Qué vas a hacer? Camilooooo!...". La voz va siendo ahogada por la distancia mientras baja las escaleras. No puede perder el tiempo, ya ha esperado demasiado para actuar, debe terminar lo que una vez, quizá sin proponérselo, se atrevió a comenzar.

domingo, 27 de mayo de 2007

PESADILLA

Ana Luisa corre presurosa donde se encuentra el bulto de Camilo tirado. Lo agarra fuertmente de los hombros y comienza a moverlo con fuerza.¡Camilo, Camilo, despierta!...Poco a poco, Camilo va despertando de aquel letargo inexplicable y se siente sudoroso y tembloroso...¿Qué ha pasado? ¿aqué ha significado toda esa pesadilla?...su querido amigo baleado, el hospital, la sangre derramada....no atina a entender si aquella experiencia fue verdadera o más bien ha sido todo producto de su imaginación desdenfrenada, o sus misma culpas que han aflorado tan intempestivamente bajo la forma de una pesadilla...Trata de recuperarse, no entiende por qué ana Luisa lo mira con ojos de asombro y preocupación....
El instante perdido en el tiempo..."¿Quién soy?", probablemente nunca lo sabré. "¿Por qué tanta confusión?" Observó por la ventana, que daba al patio del hospital, a dos pájaros tan parecidos entre sí que no había a simple vista un rasgo físico que los distinguiera..."¿Camilo y yo?"
¿Qué queda cuando la vida es arrastrada
como una hoja seca por el río turbulento?

Inventario

Cada espacio de tiempo compartido, el dolor llevado a cuestas en la empinada colina de la existencia, los sueños, las certezas, las sonrisas, la comida preferida, el olor de la tierra al caer la lluvia, el agua resbalando por las hojas de este trópico bendito, cada letra escrita en el afán del desahogo, los besos, lo dicho, lo no dicho, los secretos, las rencillas, la vergüenza, el esfuerzo, el miedo a lo perenne y el terror a lo que perece, la vanidad, los pasatiempos, las luchas diarias, la rutina, los golpes, la esperanza, el sufrimiento...el amor.

jueves, 24 de mayo de 2007

I Heard a Fly Buzz When I Died

I Heard A Fly Buzz When I Died

Poem lyrics of I Heard A Fly Buzz When I Died by Emily Dickinson.

I heard a fly buzz when I died;
The stillness round my form
Was like the stillness in the air
Between the heaves of storm.

The eyes beside had wrung them dry,
And breaths were gathering sure
For that last onset, when the king
Be witnessed in his power.

I willed my keepsakes, signed away
What portion of me I
Could make assignable, and then
There interposed a fly,

With blue, uncertain, stumbling buzz,
Between the light and me;
And then the windows failed, and then
I could not see to see.

miércoles, 23 de mayo de 2007

vida doble muerte

vida doble muerte

vida doble muerte

vida doble muerte

en que momento la curva del tiempo le hizo una jugada tan sucia a... ese hombre! Esteban/Camilo/Camilo/Esteban/estebanCamilo/Estebancamilo/camiloEsteban/ Camiloesteban/caesmiteloban.... antoban....catlo...tomi...cali...

Allí estaba... rodeado de agujas... mangueras... enfermos...lástimas...

"Tan joven... y se quiso matar....¿donde estará la esperanza.... donde?" decía la enfermera regordeta, tan pulcra, que daba asco....

¿Qué cae en realidad?, la perplejidad es enorme. Cae su sombra infantil, su angustia por el pasado, por el presente, por el futuro. Cae su máscara, su miseria, la mierda de vida que ha llevado hasta entonces. Cae también su hipocresía, su ansia de vida, de aceptación, de amor y de locura por una mujer idealizada, efímera. ¡Oh, cae tanto!..

martes, 22 de mayo de 2007

Camilo, el tiempo y el espejo

En el devenir caótico del tiempo, decir que tal o cual momento es fundamental pude parecer una paradoja.
(sihaycaosnohayordensinohayordennohayjerarquíasyporlotantoningúnmomento puedesermásimportantequeotro)
Y sin embargo, el momento en que Camilo decide disparar la Bereta de cañón corto es un momento crucial aun no narrado.
Camilo está completamente mareado, no sabe, no recuerda que o quién lo puso así. De pronto se da cuenta de que está fente al espejo del baño de la casa que comparte con Esteban. Del grifo del lavatorio sale un hilo de agua, pero el desagüe está taqueado con los largos mechones de su pelo lacio y negro que por alguna razón que no recuerda decidió cortar. Se mira al espejo por segunda vez pero esta vez no es su cabeza a medio rapar lo que lo sorprende, si no el reflejo de la pistola cargada y sin seguro que está sobre la taza floja del inodoro.
Sus manos están mojadas y cuelgan de ellas varios jirones de pelo y con esas manos toma la pistola que por poco se le resbala. Cuando por fin la sujeta, siente que el espejo es una ventana, se mira fijamente a los ojos y se va de viaje al barrio de hace 15 años donde Sara y Esteban juegan quedó congelado mientras él los mira con celos desde la ventana de la sala donde cumple un castigo por el 50 que se sacó en mate.
Cuando su mente vuelve a al baño y a su presente rapado, Camilo está sosteniendo la pistola con las dos manos y apuntando directo a su propia frente en espejo.
Esteban toca a la puerta.
Sara, la niña, está congelada.
El disparo suena.
Camilo mira por la ventana.
El espejo se rompe.
Esteban descongela a Sara.
El tiempo se dobla.
Esteban cae.
“¡…hijueputas malparidos de mierda!” Dijo Esteban al despertar rodeado de desconocidos que le pinchaban los brazos y lo esculcaban como si en su raquítico cuerpo fueran a encontrar oro… “Que les pasa infelices yo no tengo nada que sea de ustedes déjenme en paz…” De un brinco se tiro al suelo donde lo recibió el más grande dolor que había sentido en la vida. Se desplomo para volver a despertar en la misma cama, amarrado y con un dolor increíble en la espalda y a un lado de la cabeza… Camilo fue tan tonto que ni siquiera intento practicar con la pistola antes de decidir dispararse…además de que nunca le dio el cerebro para darse cuenta de que si sostenía el arma con una sola mano y sin ningún apoyo no tenia muchas posibilidades de dar en el blanco por lo que termino con un raspón en el lado derecho de la cabeza.

lunes, 21 de mayo de 2007

XXXVI

Susurro, lento susurro de hojas de mi patio al atardecer.
¿Por qué me enloquecéis susurrándome su nombre?
Él no vendrá hoy. Piensa en mí, pero no vendrá hoy.

Alfonsina Stori

EL COLOR ROJO

El color rojo es el del fuego y el de la sangre,
por lo que se le asocia al peligro, la guerra,
la energía, la fortaleza, la determinación,
así como a la pasión, al deseo y al amor.

Escrito por estudiantes de Seminario participativo 15-16
Escuela de Estudios Generales
Universidad de Costa Rica.

domingo, 20 de mayo de 2007

¿caminando?

los blogs son los nuevos grafittis...
públicos,
anónimos,
abruptos,
efímeros,
y, sin embargo,
poco audaces.

No ay nada mas sabroso que VIOLAR la pureza de una virginal pared recién pintada por su dueño. transgredir el sacrosanto derecho a la propiedad pribada es mas rico que VIOLAR una monja a

-hoy ese insumiso acto de terrorismo se ha vuelvo un simulacro masturbatorio- pensaba nuestro... ¿fallido suicida?.

Escribir en un blog una vulgaridad es tan Banal como la zoofolia. Por un lado, nuestro "nuevo artista virtual" escribirá: "Era. puta..." y creerá que ha renacido en su stylo la ambigua belleza de Monterroso pero, por el otro, no es más que el síntoma de una sociedad que poca a poca retorna al balbuceo.

PERDIDO EN EL SILENCIO...

Vago sin rumbo por las sendas del recuerdo
persiguiendo la brisa que me trae tu lamento...

sábado, 19 de mayo de 2007

ABANDONADA

Sufro en silencio
tu estupidez
Pero la mente es a veces tan perversa e impredecible, que en ocasiones no sabemos cómo interpretar sus manifestaciones. Tal vez Esteban no se había disparado con el fin de suicidarse, probablemente entendía que debía asesinar alguien o algo que habitaba dentro de sí, para que su existencia pudiera continuar. ¿Ese alguien era parte de su vida?, ¿era él?

viernes, 18 de mayo de 2007

Sara gritaba y corría por toda la habitación. Aquel lugar en donde había sido tan feliz le era en este momento un sitio desconocido que le perturbaba. No podía encontrar el teléfono y en su bolso de lana era imposible encontrar nada mucho menos su pequeño celular. Esteban yacía inerte y sangraba profusamente pero aún respiraba. De pronto, s escucha el ruido de unas llaves abriendo la puerta y aquel "extraño" se enfrenta a aquella imagen dantesca. Sus movimientos fueron rápidos y demostraron que conocía el lugar perfectamente. Corrió al teléfono y llamó a Emergencias. Sara estaba atónita. Allí estaba Camilo nuevamente salvándole la tanda.

miércoles, 16 de mayo de 2007

Reloj de ¿arena?

sangre sangre sangre sangre sangre sangre
sangre sangre sangre sangre sangre sangre
sangre sangre sangre sangre sangre
sangre sangre sangre sangre
sangre sangre sangre
sangre sangre
sangre
sangre
sangre sangre
sangre sangre sangre
sangre sangre sangre sangre
sangre sangre sangre sangre sangre
sangre sangre sangre sangre sangre sangre
sangre sangre sangre sangre sangre sangre



¿Qué vas a hacer, Sara, el tiempo pasa y la muerte corre?

VIDA

maestra vida
camarada que
te da
y te quita
y te da
y mira
no se detiene
ni por amor
ni por dinero

JESÚS LO PROMETIDO ES DEUDA

JESÚS

Jesús hijo de Dios
Esfera cristalina llena de amor
Sabiduría salpicada de estrellas
Unión de dulces melodías
Sol que sonríe al mirar el arco iris.
Duante los años de la infancia la figura de Esteban había sido, para Camilo, como el reflejo de su propia vida; después de la partida de Sara, aquel reflejo desapareció y sólo quedaron las sendas figuras en los dos lados de un espejo con un esquina rota... Con la reaparición de Sara, el espejo tomaba otra vez el rango de unidad... pero aquel reflejo, le estaba quitando todo lo que anhelaba: toda la diversión, el placer, la dulce compañía de Sara.... él, Camilo, solo trabajaba y respiraba... se mantenía vivo... ¡pero ya no!
Aquel día, cuando entró en la armería, iba decidido a tomar cartas en el sunto, algo inusual en su personalidad. Compró el arma y como no era lo suficientemente cobarte para matar al malparido de Esteban, ni tan valiente para ir a la cárcel por esto, decidió quitarse la vida... hay que ser muy valiente para ser tan cobarde...

Horas más tarde Sara llegó a la casa y encontró a Esteban (leer comentario) desangrándose en la alfombra... se quejaba... ni siquiera esto le había salido bien....
Mirándose en el espejo Camilo no puede dejar de asombrarse ante su parecido con Esteban. Esto le enfurece por que no logra comprender como puede ser que Esteban tenga todo en la vida mientras él pierde su vida digitando trabajos ajenos. “Como llegue a esta desgracia que tengo por vida, por que él lo tiene todo y yo no tengo nada.” Su imagen le inspira mas odio que tranquilidad no soporta mirar lo en su rostro a veces siente que podría tomar su arma y simplemente volarse el cerebro en mil pedazos. Lo que le hace pensar que debe ser hermoso…morir. Dejar la vida sin mirar atrás, solo cerrar los ojos y descansar… “Si solo pudiera morir!”
Es curioso como a pesar de recibir un adoctrinamiento sobre la vida y el paso al más alla, ahora él estaba dándole la bienvenida a la muerte. De pronto un giro retrospectivo hacia imágenes del pasado hacia que esos recuerdos se levantaran como fantasmas de su subconsciente que se reían en su propia cara. Para qué tanta lucha, para qué tantas horas dedicadas al trabajo, para qué esforzarse por engrosar una cuenta bancaria. Allí precisamente estaba el meollo de todo y se preguntaba a sí mismo. Puede esta arma transformar este vacío?
Porqué se le hacía tan difícil comprender lo que era la vida. Porqué los años no le habían inculcado todas las aristas y vifurcaciones que los encuentros y desencuentros suelen traer consigo. Aquel instrumento era tan ajeno a él. Al contemplarla con sus tonalidades sepias presentía que utilizarla no correspondía a un movimiento o a un deseo. Era solo un recurso y la imagen no le brindaba ningún consuelo.

martes, 15 de mayo de 2007

El día que Camilo compró la pistola no soplaba ni un poco de viento. Al salir de la armería con su Beretta semiautomática nueva y la caja con 24 balas, por un breve momento tuvo la sensación de que el tiempo se había detenido: era como si se hubiese abierto un hueco en el almanaque.
Sintió que estaba en un extraño espacio cónico, como si un haz de luz cenital lo siguiera y lo alumbrara solo a él, descubriendo a su alrededor un lugar innoto y absolutamente desconocido para los relojeros, un espacio donde no había nada, un vacío que le provocaba hormigueo en su espinazo y le provocaba náuseas, al extremo de tener que contener un par de arcadas. A su alrededor estaba la ciudad, caótica, bochornosa y latinoamericana, pero el ojo de la tormenta se desplazaba al ritmo en que Camilo movía sus pies...
Miró su reflejo en una vitrina, se miró directamente a los ojos y finalmente creyó que lo entedía todo: "el tiempo, el tiempo no existe, es una puta ilusión"

lunes, 14 de mayo de 2007

Ana Luisa había sido para Camilo en otros tiempos un amor de juventud, época loca y llena de sueños. Con el paso del tiempo, Camilo estuvo interesado más en su trabajo y otros quehaceres personales que en su vida romántica, y por lo tanto Ana Luisa quedó relegada, como un juguete que ya no causa emoción o perdió todo interés, para Camilo era eso. Ahora ella, insistente y esperanzada, seguía buscando a su amor de colegio, "al hombre de su vida" como ella siempre lo había confesado a todas sus amigas. Sin embargo, todo cambió y sabía perfectamente que Camilo también lo había hecho. Su acoso era tan grande que él la atendía por costumbre, pero nada más. Ella reconocía que perdía terreno con ese ser entrañable, "pero ¿cómo?"se lo cuestionaba constantemente, sin saber dónde encontar la respuesta. Esta pronto iba a parecer sin que ella lo supiera y de la manera más desagradable...Se daría cuenta de que el amor de su vida ya no lo era más...

Tiempo


Los días pasaban...

A Sara y Esteban no les importaba que los suyo aún, y afortunadamente, no tuviera un nombre. ¿Qué eran ahora? ¿Quiénes eran el uno para el otro? ¿Adónde quedaba Camilo?

Cabía todo en una palabra: gozo. Y el gozo es in-decible.
Esteban no sabía que Camilo aún estaba presente en la vida de Sara y por ende, en la suya. Camilo se hacía aparecer de manera periódica en la cotidianidad de Sara mediante mensajes, anunciados por un "BIP" en su ordenador personal. Los mensajes aluminaban la pantalla de manera impersonal. Camilo no escribía de su inpsiración; dejaba que grandes románticos fueran los intérpretes de sus sentimientos... ese "juego" confundía a Sara, para quien esos...
"Si te quiero es porque sos
mi amor, mi cómplice y todo
y en la calle, codo a codo,
somos mucho más que dos" eran, a veces, una declaración profunda de amor... y a veces, sólo un compartir de gustos literarios....
Los meses transcurrieron y los encuentros entre Esteban y Sara pasaron de ser esporádicos a frenéticos. Las cosas parecían ahora acoplarse al ritmo de vida de dos criaturas que se prodigaban un sentimiento hasta ahora desconocido . Entre tanto, la aplastante realidad de un país, hundido en la incertidumbre política, era sólo un murmullo que se escuchaban muy a lo lejos.
Carlos, por su parte, seguía interesado de lleno en sus negocios y sólo algunas veces llamaba a Sara. Estaba seguro de ser el único hombre en su vida, aquel que había convertido a aquella muchacha tímida e insegura en una mujer completa...

domingo, 13 de mayo de 2007

Huellas

Todos
los
recuerdos
son
huellas
de lágrimas

La fuente

Tu rostro es un poema
cuando atrapo tus deseos
en mi fuente desbordada
de burbujas de colores
que nos llevan a las nubes
a vivir esos instantes.
tu rostro es un poema
que me pide más burbujas
de mi fuente debordada
de pasión y de ternura
-Claro: griten, canten, hagan lo que les dé la gana. ¡Qué desgracia, volvio a perder la Liga!!!!!--Ana Luisa se encuentra como un náufrago, perdida en aquel mar de saprissistas que celebran sin parar, y ella, sola, única con su pena se siente extraña en su propia casa; va de un lado para el otro, no sabe si tiene hambre, asco, le falta el aire. Recurre a lo único que en ese momento puede llevar un poco de calma a su espíritu maltrecho por la pérdida. En el fondo sabe que nada de eso vale la pena, pero sin embargo necesita urgentemente un escape a su decepción. De repente, aparece en su ordenador un contacto: ¡Camilo!

martes, 8 de mayo de 2007

Probablemnte no importaba lo que ellos pensaran acerca de su triángulo, quizá nunca había sido trascendental hasta ese momento.En realidad la preocupación de Esteban no radicaba en lo que pensara Camilo o cómo se sentiría Sara ante tal revelación, su verdadero vértigo emanaba de su propia alma, de su propia estabilidad emocional...tal vez nunca lo sabría con certeza, lo único cierto es que un laberinto se abría ante sus ojos sin remedio...
Cuando terminaron, nuevamente, de prodigarse amor y placer, Sara y Esteban se miraron con miedo. Habìan dado un importante paso que redefinirìa, por completo, su relaciòn. Se sentìan libres, ya los fuidos corporales se habìan evacuado y ahora, era tiempo de desaguar todos los temores del alma, del corazòn y de la mente.
A Sara le preocupaba transgredir su inocente amistad de la infancia con Esteban... A Esteban le preocupaba Camilo... pero no se atreviò a decirselo a Sara. A ella parecìa no importarle. Era como..., si para ella, Camilo no existiera.
Hasta en aquel momento... Esteban se preguntò: "¿Por què Sara nunca había mencionado, siquiera, a Camilo?, "¿habìan tenido, realmente, una conversaciòn los tres, alguna vez en su vida?... después de unos minutos pensó: "ya estoy como Camilo, pensando todo el tiempo..." y abrazó a Sara para aspirar el olor de su cuerpo laxo...
De pronto, entre toda la maraña de pensamientos, una certeza lo atacó sin piedad, a quemarropa: "todo vuelo majestuoso es precedido por una estrepitosa caída..."

-x-

Embrace, Egon Schiele


POEMA 12

Se miran, se presienten, se desean,
se acarician, se besan, se desnudan,
se respiran, se acuestan, se olfatean,
se penetran, se chupan, se demudan,
se adormecen, se despiertan, se iluminan,
se codician, se palpan, se fascinan,
se mastican, se gustan, se babean,
se confunden, se acoplan, se disgregan,
se aletargan, fallecen, se reintegran,
se distienden, se enarcan, se menean,
se retuercen, se estiran, se caldean,
se estrangulan, se aprietan se estremecen,
se tantean, se juntan, desfallecen,
se repelen, se enervan, se apetecen,
se acometen, se enlazan, se entrechocan,
se agazapan, se apresan, se dislocan,
se perforan, se incrustan, se acribillan,
se remachan, se injertan, se atornillan,
se desmayan, reviven, resplandecen,
se contemplan, se inflaman, se enloquecen,
se derriten, se sueldan, se calcinan,
se desgarran, se muerden, se asesinan,
resucitan, se buscan, se refriegan,
se rehuyen, se evaden, y se entregan.

Oliverio Girondo

lunes, 7 de mayo de 2007

En realidad ya no importaba si era el disco o el libro de Borges. Quizás era su morbo de descubrir lo que Sara y Esteban estarían haciendo. Lo cierto era que en su interior deseaba profundamente ser aquel hombre que vivía aquella aventura. Se alejó lentamente y dejó que la lluvia calmara sus ansias y aclarara sus pensamientos. Bajo la lluvia todo había cambiado. Ya nada parecía importante ni siquiera cumplir su cita con Ana Luisa.
¿Era un disco o un cuento de Borges lo que realmente necesitaba?
En las bifurcacioens se asoma el deseo.Y si no fue un lapsus lo que lo hizo volver... y si Camilo es Esteban en la curva del tiempo
Camilo no recordaba por qué había regresado a la casa. El cuadro le desordenó las ideas. Entonces, recordó: el disco que amaba Ana Luisa. Él regresó por ese disco. Lo tomó y salió como un fantasma entre los dos cuerpos que se amaban sin razones.

Luego de este aparente lapsus, oh, lector... Camilo se enrumbó de nuevo a casa de Ana Luisa, que era adonde en primer instancia se dirigía, si recordás las entradas anteriores.

domingo, 6 de mayo de 2007

Sus ojos habían descubierto lo que nunca en su vida hubiese imaginado: esos dos cuerpos descubiertos ante su mirada inquisidora, inquietante...como si la existencia misma se hubiera vuelto el infierno, que muchas veces en su niñez le había descrito su madre para incitarlo a comportarse como debía. Sin embargo, no pudo percatarse de que Esteban y Sara no lo observaban, estaban embebidos en su néctar pasional y eso los hacía perderse en la inmensidad de la noche, en la inmesidad de la lluvia...Pronto se recuperó de su estupor y cerró la puerta lentamente, sabía que sus expectativas en cuanto a sus amigos de la infancia ya no existían, tal vez nunca existieron...y así se fue caminando hasta la habitacón que constituía la sala de que aquella casa, tan grande y tan triste...

sábado, 5 de mayo de 2007

El bullicio era enasordecedor en la casa...parecía que había una fiesta o alguna celebración especial. Camilo se decició y tocó la puerta con energía, aunque no muy seguro de cuál iba a ser el resultado de aquella visita, ya que aparentemente no sucedería nada de lo que tenía planeado con Ana Luisa. La puerta se abrió y...
El ritmo pausado de las gotas de agua contra el techo se mezcló con caricias y suspiros entrecortados. Paulatinamente, aquella llovizna que recorrió el lomo de los edificios dormidos, fue aumentando y el vacío de los callejones y aceras, se fue convirtiendo en humedal abocado a limpiar las impurezas del recuerdo. Se buscaron, como dos ausencias en lo oscuro mientras entregados al júbilo de la caída, se perdían el uno en el otro. Los tejados de los edificios no podían contener el líquido que se derramaba por paredes, ventanas, columnas y puertas. El estremecimiento que parecía afectar todos sus sentidos los invadió, y en un éxtasis frenético de temor y pasión, durante unos instantes que podrían abarcar todo el infinito, solo quedaron ellos y esa única soledad rozándoles la piel...

jueves, 3 de mayo de 2007

Mientras tanto en la casa... Sara me mentenía erguida frente a la mirada de escrutinio de Esteban. Su blusa de seda, completamente empapada, dejaba a la vista sus pezones erectos y ante la incomodidad de la situación; Sara, decidió que si ya su cuerpo estaba, practicamente desnudo frente a aquel hombre que se apropiaba de toda su atención, desnudaría también su alma...

miércoles, 2 de mayo de 2007

Camilo, de repente sintió que sobraba en aquel lugar, así que, desafiando la lluvia que ahora caía como caen las hojas removidas de los árboles por la brisa tenue, se dirigió a paso firme a su cita con Ana Luisa. De camino pensó en llevarle unas flores, talvez margaritas, pero sólo consiguió un manojo de rosas blancas, de manera que lo compró y continuó su trayecto observando aquellas rosas a punto de abrir sus pétalos y no pudo dejar de compararlas con su amiga. Brincando charcos llegó hasta la casa que lucía hermosa con sus techos viejos de teja y sus paredes blancas como aquellas rosas que recién había adquirido para ella...
Esteban por su afán de ser indiferente no logro evitar besarla…y Sara con todo y su intención de ser discreta respondió a aquel beso con toda la ternura, el amor y la pasión que sentía por él. Luego, en un ataque de cordura, le empujo y le dijo muy seria “¡Yo no vengo a esto! ¿Yo no vengo a esto? Diablos me hiciste olvidar a que venia….” Esta expresión lleno el rostro de Esteban con una alegría que lentamente se entremezclo con duda y finalmente con un deseo incontrolable de volverle a besar…
Su sorpresa fue mayor al verla empapada por la torrencial lluvia de aquella tarde de abril. Miró hacia el cielo oscurecido, de repente una tristeza tan inmensa e infinita como ese cielo que veía le arrebató su alma, dejándolo indfenso ante la figura de aquella mujer quien lo había traspasado durante tanto tiempo y tan dolorosamente..."¿Qué hacés por acá?, ¿Pensé que estabas en tu trabajo?" la interrogó, pero ella no tuvo las palabras o el valor para explicarle sus propósitos al llegar hasta aquella casa, tal vez ni ella misma tenía claro lo que deseaba. Articuló algunas palabras a menera de saludo, las que pudo, y le explicó que necesitaba ver a Esteban para que le explicara un pasaje de un cuento que no lograba entender..."él siempre ha sido tan inteligente y tan sagaz, tengo la seguridad de que encontaré mis respuestas en su persona", le argumentó a Camilo. Este no entendió muy bien, sin embargo no le tomó mucha importancia y la llevó al final del pasillo de la casa, ahí esta Esteban, meditabundo, solitario...Entró, Camilo los dejó solos, la noché empezó a caer sobre ellos, como había caído sobre ella un lluvia de dudas...
Sabía que en la lectura del cuento estaba, quizá no una respuesta, pero sí un aliciente... y desanduvo las cuadras que acababa de caminar... sus zapatos rojos de tacón se hundían en los charcos de las aceras... corría... su paraguas ya no tenía ninguna función... estaba mojada. Cada gota que corría por su cuerpo le recordaba lo efímero que podía ser... todo. Estaba completamente mojada frente a la puerta de la biblioteca donde se leía con letras inquisidoras: CERRADO POR FALTA DE CLIENTES.
No lo pensó dos veces... Esteban se lo leería, y así, de sus labios ella podría escuchar las palabras que la ayudarían a tomar una decisión. Unos minutos más tarde el timbre de la puerta de la casa de Esteban y Camilo sonó discretamente...
Camilo se levantó a abrir...

De pronto, su mente volvió al papel, que hacía pocos minutos había llegado hasta sus pies. ¿No debería hacerle caso? ¿No fue juntando papeles como ficcionalmente se escribió la novela de las novelas, es decir, El Quijote?

No sería acaso una señal de que su vida era eso… Sólo pensarlo sintió pavor.

En medio, de la lluvia corrió hacia la biblioteca pública. Lo necesitaba, como si su vida dependiera de eso. Necesitaba leer, releer, aquél cuento que una tarde, hace ya mucho tiempo, Esteban le leyó. No recordaba el título exacto, quizás por la premura con la que se atropellaban sus pensamientos, pero el autor era uno: Jorge Luis Borges.

martes, 1 de mayo de 2007


¡Carlos? ¡Su fantasma siempre ahí estacionado en la ruta de su memoria! Lo había conocido en una exposición de arte hacía más de dos años. Sostenía en su mano derecha una copa de vino tinto. Miraba un grabado con expresión indiferente, como si no le interesara en lo más mínimo. Sara notó que este aire soberbio, pesado, arrogante se mantuvo durante toda la actividad.
Su curiosidad fue el imán que la atrajo hasta aquel hombre que a pesar de su actitud de aparente desinterés, se dio el lujo de pagar por una pieza que parecía no haberle importado.
El ruido aturdidor de un relámpago rompió con la monotonía del aguacero. Entonces Sara regresó a su disyuntiva, pensó poco y entró en el edificio...
Se da cuenta de lo inútil que seria el tratar de aferrarse al pasado…pero recuerda claramente la particularidad del tiempo…el afiche le trae una imagen clara de su pasado…un hombre tan retorcido y perverso. Y se pregunta como llego a enamorarse de Carlos, siendo este un ser tan cruel y despiadado.

lunes, 30 de abril de 2007


Una brisa arisca le plegó al zapato un afiche despintado por la lluvia


Al tratar de desprenderlo...


Sara tenia un rato de estar caminando cuando empezó a llover….cada gota que se estrellaba contra su cuerpo parecía traer consigo un recuerdo….Esteban….y en su mente seguía racionalizando sus acciones y sus palabras. Ella repite una y otra vez “Es por su propio bien, no quiero hacerle daño….” Tratando de auto convencerse; pero su corazón palpita cada vez más fuerte cuando se da cuenta de que nunca ha sentido por nadie lo que sigue sintiendo cuando mira los ojos de Esteban. Y se le escapan las palabras, “Es como regresar a casa….” Al levantar la mirada se da cuenta que sus pies le han llevado al edificio de Esteban y se da cuenta que debe tomar una decisión…
La lluvia empezó a caer sobre las ventanas equidistantes de ambos hombres. Para uno de ellos, era el testimonio del pasado cercano, el dolor del rechazo; pero para el otro, significaba más bien una esperanza húmeda: lo más probable es que con esa lluvia de invierno del trópico Ana Luisa lo invitara a quedarse a dormir en su cuarto.

*

La lluvia mojaba a todos por igual… socialista o más bien justa, claro que con sus litros de injusticia, como todo.

Las mujeres corrían para guarecerse, un hombre caminaba despacio ajeno al paisaje, las flores absorbían el jugo del cielo.

Lluvia divina…

Lluvia maldita…

domingo, 29 de abril de 2007

Mientras, en la habitación de al lado, Camilo, ajeno a toda la vorágine por la que atraviesa su amigo, tararea una canción con su guitarra, y deja pasar el tiempo....espera la noche porque Ana Luisa acaba de invitarlo a su casa....-Faltan tres horas...qué pasa con el tiempo que no corre-. ¡Es como si la tarde se niega a avanzar por alguna fuerza sobrenatural!
Pero su duelo era el dolor que penetra el alma sin saber cómo escapar de él, porque traspasa las entrañas. La vida es insoportable en ese instante, no sabe cómo seguir, pero el tiempo es sabio y la existencia un universo de posibilidades. Sabe que al entrar en el juego será el gran perdedor, pero ha retomado fuerzas de su pena y su determinación de continuar en la encrucijada, marcada por él y su compinches de la infancia, es inevitable. "No hay más lamentaciones, es momento de trazar la estrategia", pensó. Una alegría inmensa y una esperanza avasalladora lo invadió, la ilusión ilumonó su horizonte, le había dado fortaleza para comenzar. Entró en su casa, se introdujo en su habitación y se sentó ante su ordenador, era el momento para idear su plan...
Pero la quietud es engañosa, la vida es engañosa y miró como ante esos ojos (que tanto amor habían guardado para ella desde los días de la infancia), se disolvía toda expectativa y se apagaba toda esperanza. Miró el reloj, miró a la niña de la mesa de al lado deleitándose con su helado favorito, miró hacia la ventana (estaba a punto de llover), pero no pudo detenerse a mirarla fijamente una vez más.
La despedida frente a la Facultad de Medicina no era esta vez una simple norma de cortesía sino un rito, un duelo. Podría decirse una sensación de vacío y de sinsentido existencial lo arrastró con una fuerza desbordante. "-Qué ironía!-pensó- A veces la vida no merece llamarse vida. A veces la existencia se encarga de inyectarte, como una droga maldita, una gran dosis de dolor."
Entonces, decidió ir de manera directa y precisa hacia algún lugar que aún no conociera y que le ayudara a olvidar el oficio de estar vivo.Caminaba solo por la ciudad sin determinar las calles, los autos, la gente que, como la marea, va y viene...

sábado, 28 de abril de 2007

Tomo un sorbo de café, como para lavarse las palabras de los labios y al poner la taza sobre la mesa, le sorprendió ver como una espiral se abría en la taza para morir brevemente en una quietud amenazante

viernes, 27 de abril de 2007

Realmente me sorprendes, Esteban. Nunca creí que me dirías estas cosas...lo siento en verdad, pero en este momento de mi vida no veo con claridad mi futuro, ni entiendo mis sentimientos. Te soy franca, existe alguien en mis recuerdos. Ese es el motivo de esta zozobra existencial. Estoy tratando de poner distancia entre Carlos y yo, porque necesito aclarar mis dudas y prefiero ser sincera contigo, ya que no quiero lastimarte. Será mejor que hablemos de otras cosas. Me gustaría saber de tu vida profesional, cuéntame más bien de tus triunfos y fracasos, que yo te contaré los míos, pero no trates de pasar de ahí, que no lo podría aceptar, al menos no en este momento.
Este "nuevo juego" significaba para Esteban una ruptura en el círculo. Pensó que si el tiempo y el espacio eran curvos, era posible que además, tuvieran aristas que permitieran, no sólo, darle un rumbo cíclico a la vida, sino, un nuevo ciclo a algo que empezaba a asfixiar, o mejor dicho, a asfixiarlo.
Quiso superar aquella idílica etapa de la infancia... quiso avanzar en la ruta que se había propuesto concluir.
Sin mucho pensarlo, como lo habría hecho Camilo, citó a Sara en un café que frecuentaba en los alrededores de la Facultad. La citó y le habló, no del grupo, le habló de él, de ella, de la forma en que la veía... no la veía más como la niña de las trenzas, no la veía más como amiga, la veía como mujer.
Tenía que comunicarle que no sólo la veía como mujer; tenía que comunicarle que la pensaba como mujer... que como mujer lo penetraba...