sábado, 16 de junio de 2007

Alguien tiene que morir

Riiiiiiiiiing

El teléfono despertó a Camilo. Aún era muy temprano; no podía comprender quién lo podría estar llamando a las tres de la madrugada.

- ¿Camilo? ¿Camilo Miranda?- interrogó una voz de mujer joven, más que desesperada, del otro lado del auricular.

- Sí, con él habla.

- Sara ha muerto.

El teléfono cayó al suelo, y el tiempo cerró todas sus puertas.

***


Señalo el sitio vacío
donde los muertos se divierten...

Arturo Carrera

2 comentarios:

Anónimo dijo...

te atreciste a matarLA?

Laura dijo...

ja ja ja Sí, y ahora voy a leer qué pasó...