Riiiiiiiiiing
El teléfono despertó a Camilo. Aún era muy temprano; no podía comprender quién lo podría estar llamando a las tres de la madrugada.
- ¿Camilo? ¿Camilo Miranda?- interrogó una voz de mujer joven, más que desesperada, del otro lado del auricular.
- Sí, con él habla.
- Sara ha muerto.
El teléfono cayó al suelo, y el tiempo cerró todas sus puertas.
***

Señalo el sitio vacío
donde los muertos se divierten...
Arturo Carrera
donde los muertos se divierten...
Arturo Carrera
2 comentarios:
te atreciste a matarLA?
ja ja ja Sí, y ahora voy a leer qué pasó...
Publicar un comentario