miércoles, 30 de mayo de 2007

Le agradecería mucho a alguien que tenga la bondad de explicarme como diantres llegue aquí. Todas estas conexiones que se me ofrecen parecen más un laberinto que una ayuda para mi creatividad. Vivo la vida cuestionándome si el camino que tome es el mejor si yo soy lo mejor para Sara. Como llegue a aquí como arruine tanto mi vida…como caí en este hoyo negro que parece llevarme sin remedio a un lugar tan oscuro y lejano. Y ella…

SEGUNDA PARTE

Sentados a la orilla de un río, los amigos meditaban en silencio,cada uno sumido en sus recuerdos de juventud, y al mirar el agua de ese río, sin saberlo, los tres sentían cómo sus vidas se desvanecían al igual que el agua entre sus dedos, abrigando la absurda esperanza de recuperar tiempos perdidos...¡Qué ironía de la vida! Ahora que disponían de tiempo y de paz, no lograban definir aún el cauce de sus vidas, a pesar de tantas y tantas experiencias acumuladas, buenas y malas, unas agradables de recordar, otas necesarias de olvidar...

martes, 29 de mayo de 2007

Él dijo que volvería a esta vida si al menos su destino, si al menos se lo permitirían esta vez, si su destino fuera convivir con la misma miseria que lo había visto nacer ya otra vez en esta vida, ¿o en otra vida?, no importaba. Camilo parecía ser una excusa para sobrevivir a la ficción, al temor de dormir, soñar, vivir. Estebán, ¿era acaso ese su nombre?, alguien alguna vez lo había llamado Camilo, o quizás se confundió con otra persona a quien llamaban en el parque por donde cruzaba. Tal vez confundió esa voz (me pareció familiar en ese instante) y él entendió por este nombre, se había identificado con este nombre, ¿o era Esteban? (¿Podré saber realmente o estar seguro acaso de lo que escuché aquel día?) ¿Quién demonios era Estebán? Camilo se preguntó, decidió más bien de disvariar sobre asuntos poco importantes. Había sido víctima de un disparo errado por quien creyó reconocer, o conocer (siento que lo he visto, no, lo he abrazado incluso, lo he tocado, su piel me es familiar, su aliento, su mirada, me es familiar; sé quien es...) de alguna parte, del colegio, de la terrible experiencia que siempre resulta ser la secundaria para cualquier hombre diferente; del colegio, de la salida de misa el último domingo (aún recuerdo cuando Berta se arrodilló para ofrecerle su misericordia a Dios con la hostia en la boca y le vi hasta el muslo, ¿nadie le ha dicho que a misa no se va con enaguas o simulacros modocitos de tal horrorosa prenda?), de la escuela, de la infancia... de los tantos vecinos que llegan un día, comparten los juguetes, las primeras peleas, de los primeros samueles que de niño suelen cometer los niños diferentes o precoces de salvajismo (yo no creo que el placer sea un salvajismo como dice mi papá, o mi abuelo, o más bien creo que fue el pilpero cuando llegué con los labios pintados después de tanto arremedar a Sara cuando jugábamos ella, Camilo y...) ¿Camilo? Tenía una sensación extraña. De repente sintió náuseas y el ímpetu insoportable de visitar, de consolar, de preguntar por Esteban, de cuidarlo, porque algo le había pasado jugando con los legos en su casa esta mañana (yo le dije que no se los echara a la boca)... Pero Esteban no le había hecho caso. Camilo recogió los legos cuando su madre le prometió no dejarlo jugar de nuevo con Esteban si continuaban con esos juegos de asfixiarse, de perder la memoria, de recostarse contra la tapia frente al almendro de la casa e imaginar que el uno era el otro y de pronto allegaba para hacerle compañía.

lunes, 28 de mayo de 2007

monólogo

morir... vivir, soñar, despertar. Y que tal si la absurda situación en la que me encuentro, postrado en esta cama, no es más que el invento de múltpiles geniecillos. ¿sera que este sinsentido tiene un autor divino? si es así, entonces ¿por qué tanto desorden?
cuan efímera sería mi vida si depende de una caterva de perversos que me ponen en las situaciones más difíciles solo para saciar su morbo. mi yo no es nunca interno solo pura exterioridad, pura letra que me evidencia hasta en lo más profundo como pura superficialidad. ¿serán mías estas palabras?
¿y este silencio?
¿cuan sólida es mi existencia?
...si pende de estos aparatos que me concetan a este ensueño...

la vida/vida..... paralela alelarap

la idea de estar viviendo una vida alelarap no era una opción para Sara y Esteban... tampoco lo era para Ana Luisa y Camilo... sin embargo, de una u otra forma, entre su rutina se dejaba ver la posibilidad de que en la curva del tiempo la vida creara ya un camino que podría ser transitado por otro... "yo". Este "yo" ¿viviría a "mi" reflejo o, con plena autoridad crearía una vida "autónoma"?
esta idea era una zumbido en las cabezas de la féminas que tenía más raciocinio para intentar reflexionar sobre la dualidad de sus amigos, sus amantes...
Sara, esperaba frente a la camilla 507 (ni siquiera en el momento previo a la muerte tenemos nombre, solo un número) observaba la respiración irregular de Esteban.... la palidez de su rostro... los moretones en sus brazos... las agujas en sus venas.... la venda alrededor de su otrora lúcida cabeza.....

buzzzzzzz

I heard a fly buzz when I died;
The stillness round my form
Was like the stillness in the air
Between the heaves of storm...

Era lo único que pasaba por la mente de Sara al ver a Esteban dormir en su cama de hospital. ¿Estaría la muerte rondando, rondándolos?
La vida le ha jugado antes muchas bromas, pero ninguna tan macabra como esta. Si supiera quién o qué hoy por hoy se ha dispuesto a mover a su antojo los hilos que lo dominan como a una simple marioneta. No hay fuerzas, sólo cansancio y soledad. Lee el rostro de Ana Luisa, esa mirada inquietante de asombro, la pregunta a punto de escaparse de la boca, el espanto de la incertidumbre le hiela los huesos... Entonces, decide actuar, se levanta (un dolor indescriptible le martilla la cabeza) y apuradamente se viste con la seguridad pasmosa del que conoce exactamente el rumbo que debe tomar. Sin mirar atrás, sin escuchar la voz de aquella mujer que lo trajo de nuevo a este lugar: "Camilo! Camilo! ¿Adónde vas! ¿Qué vas a hacer? Camilooooo!...". La voz va siendo ahogada por la distancia mientras baja las escaleras. No puede perder el tiempo, ya ha esperado demasiado para actuar, debe terminar lo que una vez, quizá sin proponérselo, se atrevió a comenzar.

domingo, 27 de mayo de 2007

PESADILLA

Ana Luisa corre presurosa donde se encuentra el bulto de Camilo tirado. Lo agarra fuertmente de los hombros y comienza a moverlo con fuerza.¡Camilo, Camilo, despierta!...Poco a poco, Camilo va despertando de aquel letargo inexplicable y se siente sudoroso y tembloroso...¿Qué ha pasado? ¿aqué ha significado toda esa pesadilla?...su querido amigo baleado, el hospital, la sangre derramada....no atina a entender si aquella experiencia fue verdadera o más bien ha sido todo producto de su imaginación desdenfrenada, o sus misma culpas que han aflorado tan intempestivamente bajo la forma de una pesadilla...Trata de recuperarse, no entiende por qué ana Luisa lo mira con ojos de asombro y preocupación....
El instante perdido en el tiempo..."¿Quién soy?", probablemente nunca lo sabré. "¿Por qué tanta confusión?" Observó por la ventana, que daba al patio del hospital, a dos pájaros tan parecidos entre sí que no había a simple vista un rasgo físico que los distinguiera..."¿Camilo y yo?"
¿Qué queda cuando la vida es arrastrada
como una hoja seca por el río turbulento?

Inventario

Cada espacio de tiempo compartido, el dolor llevado a cuestas en la empinada colina de la existencia, los sueños, las certezas, las sonrisas, la comida preferida, el olor de la tierra al caer la lluvia, el agua resbalando por las hojas de este trópico bendito, cada letra escrita en el afán del desahogo, los besos, lo dicho, lo no dicho, los secretos, las rencillas, la vergüenza, el esfuerzo, el miedo a lo perenne y el terror a lo que perece, la vanidad, los pasatiempos, las luchas diarias, la rutina, los golpes, la esperanza, el sufrimiento...el amor.

jueves, 24 de mayo de 2007

I Heard a Fly Buzz When I Died

I Heard A Fly Buzz When I Died

Poem lyrics of I Heard A Fly Buzz When I Died by Emily Dickinson.

I heard a fly buzz when I died;
The stillness round my form
Was like the stillness in the air
Between the heaves of storm.

The eyes beside had wrung them dry,
And breaths were gathering sure
For that last onset, when the king
Be witnessed in his power.

I willed my keepsakes, signed away
What portion of me I
Could make assignable, and then
There interposed a fly,

With blue, uncertain, stumbling buzz,
Between the light and me;
And then the windows failed, and then
I could not see to see.

miércoles, 23 de mayo de 2007

vida doble muerte

vida doble muerte

vida doble muerte

vida doble muerte

en que momento la curva del tiempo le hizo una jugada tan sucia a... ese hombre! Esteban/Camilo/Camilo/Esteban/estebanCamilo/Estebancamilo/camiloEsteban/ Camiloesteban/caesmiteloban.... antoban....catlo...tomi...cali...

Allí estaba... rodeado de agujas... mangueras... enfermos...lástimas...

"Tan joven... y se quiso matar....¿donde estará la esperanza.... donde?" decía la enfermera regordeta, tan pulcra, que daba asco....

¿Qué cae en realidad?, la perplejidad es enorme. Cae su sombra infantil, su angustia por el pasado, por el presente, por el futuro. Cae su máscara, su miseria, la mierda de vida que ha llevado hasta entonces. Cae también su hipocresía, su ansia de vida, de aceptación, de amor y de locura por una mujer idealizada, efímera. ¡Oh, cae tanto!..

martes, 22 de mayo de 2007

Camilo, el tiempo y el espejo

En el devenir caótico del tiempo, decir que tal o cual momento es fundamental pude parecer una paradoja.
(sihaycaosnohayordensinohayordennohayjerarquíasyporlotantoningúnmomento puedesermásimportantequeotro)
Y sin embargo, el momento en que Camilo decide disparar la Bereta de cañón corto es un momento crucial aun no narrado.
Camilo está completamente mareado, no sabe, no recuerda que o quién lo puso así. De pronto se da cuenta de que está fente al espejo del baño de la casa que comparte con Esteban. Del grifo del lavatorio sale un hilo de agua, pero el desagüe está taqueado con los largos mechones de su pelo lacio y negro que por alguna razón que no recuerda decidió cortar. Se mira al espejo por segunda vez pero esta vez no es su cabeza a medio rapar lo que lo sorprende, si no el reflejo de la pistola cargada y sin seguro que está sobre la taza floja del inodoro.
Sus manos están mojadas y cuelgan de ellas varios jirones de pelo y con esas manos toma la pistola que por poco se le resbala. Cuando por fin la sujeta, siente que el espejo es una ventana, se mira fijamente a los ojos y se va de viaje al barrio de hace 15 años donde Sara y Esteban juegan quedó congelado mientras él los mira con celos desde la ventana de la sala donde cumple un castigo por el 50 que se sacó en mate.
Cuando su mente vuelve a al baño y a su presente rapado, Camilo está sosteniendo la pistola con las dos manos y apuntando directo a su propia frente en espejo.
Esteban toca a la puerta.
Sara, la niña, está congelada.
El disparo suena.
Camilo mira por la ventana.
El espejo se rompe.
Esteban descongela a Sara.
El tiempo se dobla.
Esteban cae.
“¡…hijueputas malparidos de mierda!” Dijo Esteban al despertar rodeado de desconocidos que le pinchaban los brazos y lo esculcaban como si en su raquítico cuerpo fueran a encontrar oro… “Que les pasa infelices yo no tengo nada que sea de ustedes déjenme en paz…” De un brinco se tiro al suelo donde lo recibió el más grande dolor que había sentido en la vida. Se desplomo para volver a despertar en la misma cama, amarrado y con un dolor increíble en la espalda y a un lado de la cabeza… Camilo fue tan tonto que ni siquiera intento practicar con la pistola antes de decidir dispararse…además de que nunca le dio el cerebro para darse cuenta de que si sostenía el arma con una sola mano y sin ningún apoyo no tenia muchas posibilidades de dar en el blanco por lo que termino con un raspón en el lado derecho de la cabeza.

lunes, 21 de mayo de 2007

XXXVI

Susurro, lento susurro de hojas de mi patio al atardecer.
¿Por qué me enloquecéis susurrándome su nombre?
Él no vendrá hoy. Piensa en mí, pero no vendrá hoy.

Alfonsina Stori

EL COLOR ROJO

El color rojo es el del fuego y el de la sangre,
por lo que se le asocia al peligro, la guerra,
la energía, la fortaleza, la determinación,
así como a la pasión, al deseo y al amor.

Escrito por estudiantes de Seminario participativo 15-16
Escuela de Estudios Generales
Universidad de Costa Rica.

domingo, 20 de mayo de 2007

¿caminando?

los blogs son los nuevos grafittis...
públicos,
anónimos,
abruptos,
efímeros,
y, sin embargo,
poco audaces.

No ay nada mas sabroso que VIOLAR la pureza de una virginal pared recién pintada por su dueño. transgredir el sacrosanto derecho a la propiedad pribada es mas rico que VIOLAR una monja a

-hoy ese insumiso acto de terrorismo se ha vuelvo un simulacro masturbatorio- pensaba nuestro... ¿fallido suicida?.

Escribir en un blog una vulgaridad es tan Banal como la zoofolia. Por un lado, nuestro "nuevo artista virtual" escribirá: "Era. puta..." y creerá que ha renacido en su stylo la ambigua belleza de Monterroso pero, por el otro, no es más que el síntoma de una sociedad que poca a poca retorna al balbuceo.

PERDIDO EN EL SILENCIO...

Vago sin rumbo por las sendas del recuerdo
persiguiendo la brisa que me trae tu lamento...

sábado, 19 de mayo de 2007

ABANDONADA

Sufro en silencio
tu estupidez
Pero la mente es a veces tan perversa e impredecible, que en ocasiones no sabemos cómo interpretar sus manifestaciones. Tal vez Esteban no se había disparado con el fin de suicidarse, probablemente entendía que debía asesinar alguien o algo que habitaba dentro de sí, para que su existencia pudiera continuar. ¿Ese alguien era parte de su vida?, ¿era él?

viernes, 18 de mayo de 2007

Sara gritaba y corría por toda la habitación. Aquel lugar en donde había sido tan feliz le era en este momento un sitio desconocido que le perturbaba. No podía encontrar el teléfono y en su bolso de lana era imposible encontrar nada mucho menos su pequeño celular. Esteban yacía inerte y sangraba profusamente pero aún respiraba. De pronto, s escucha el ruido de unas llaves abriendo la puerta y aquel "extraño" se enfrenta a aquella imagen dantesca. Sus movimientos fueron rápidos y demostraron que conocía el lugar perfectamente. Corrió al teléfono y llamó a Emergencias. Sara estaba atónita. Allí estaba Camilo nuevamente salvándole la tanda.

miércoles, 16 de mayo de 2007

Reloj de ¿arena?

sangre sangre sangre sangre sangre sangre
sangre sangre sangre sangre sangre sangre
sangre sangre sangre sangre sangre
sangre sangre sangre sangre
sangre sangre sangre
sangre sangre
sangre
sangre
sangre sangre
sangre sangre sangre
sangre sangre sangre sangre
sangre sangre sangre sangre sangre
sangre sangre sangre sangre sangre sangre
sangre sangre sangre sangre sangre sangre



¿Qué vas a hacer, Sara, el tiempo pasa y la muerte corre?

VIDA

maestra vida
camarada que
te da
y te quita
y te da
y mira
no se detiene
ni por amor
ni por dinero

JESÚS LO PROMETIDO ES DEUDA

JESÚS

Jesús hijo de Dios
Esfera cristalina llena de amor
Sabiduría salpicada de estrellas
Unión de dulces melodías
Sol que sonríe al mirar el arco iris.
Duante los años de la infancia la figura de Esteban había sido, para Camilo, como el reflejo de su propia vida; después de la partida de Sara, aquel reflejo desapareció y sólo quedaron las sendas figuras en los dos lados de un espejo con un esquina rota... Con la reaparición de Sara, el espejo tomaba otra vez el rango de unidad... pero aquel reflejo, le estaba quitando todo lo que anhelaba: toda la diversión, el placer, la dulce compañía de Sara.... él, Camilo, solo trabajaba y respiraba... se mantenía vivo... ¡pero ya no!
Aquel día, cuando entró en la armería, iba decidido a tomar cartas en el sunto, algo inusual en su personalidad. Compró el arma y como no era lo suficientemente cobarte para matar al malparido de Esteban, ni tan valiente para ir a la cárcel por esto, decidió quitarse la vida... hay que ser muy valiente para ser tan cobarde...

Horas más tarde Sara llegó a la casa y encontró a Esteban (leer comentario) desangrándose en la alfombra... se quejaba... ni siquiera esto le había salido bien....
Mirándose en el espejo Camilo no puede dejar de asombrarse ante su parecido con Esteban. Esto le enfurece por que no logra comprender como puede ser que Esteban tenga todo en la vida mientras él pierde su vida digitando trabajos ajenos. “Como llegue a esta desgracia que tengo por vida, por que él lo tiene todo y yo no tengo nada.” Su imagen le inspira mas odio que tranquilidad no soporta mirar lo en su rostro a veces siente que podría tomar su arma y simplemente volarse el cerebro en mil pedazos. Lo que le hace pensar que debe ser hermoso…morir. Dejar la vida sin mirar atrás, solo cerrar los ojos y descansar… “Si solo pudiera morir!”
Es curioso como a pesar de recibir un adoctrinamiento sobre la vida y el paso al más alla, ahora él estaba dándole la bienvenida a la muerte. De pronto un giro retrospectivo hacia imágenes del pasado hacia que esos recuerdos se levantaran como fantasmas de su subconsciente que se reían en su propia cara. Para qué tanta lucha, para qué tantas horas dedicadas al trabajo, para qué esforzarse por engrosar una cuenta bancaria. Allí precisamente estaba el meollo de todo y se preguntaba a sí mismo. Puede esta arma transformar este vacío?
Porqué se le hacía tan difícil comprender lo que era la vida. Porqué los años no le habían inculcado todas las aristas y vifurcaciones que los encuentros y desencuentros suelen traer consigo. Aquel instrumento era tan ajeno a él. Al contemplarla con sus tonalidades sepias presentía que utilizarla no correspondía a un movimiento o a un deseo. Era solo un recurso y la imagen no le brindaba ningún consuelo.

martes, 15 de mayo de 2007

El día que Camilo compró la pistola no soplaba ni un poco de viento. Al salir de la armería con su Beretta semiautomática nueva y la caja con 24 balas, por un breve momento tuvo la sensación de que el tiempo se había detenido: era como si se hubiese abierto un hueco en el almanaque.
Sintió que estaba en un extraño espacio cónico, como si un haz de luz cenital lo siguiera y lo alumbrara solo a él, descubriendo a su alrededor un lugar innoto y absolutamente desconocido para los relojeros, un espacio donde no había nada, un vacío que le provocaba hormigueo en su espinazo y le provocaba náuseas, al extremo de tener que contener un par de arcadas. A su alrededor estaba la ciudad, caótica, bochornosa y latinoamericana, pero el ojo de la tormenta se desplazaba al ritmo en que Camilo movía sus pies...
Miró su reflejo en una vitrina, se miró directamente a los ojos y finalmente creyó que lo entedía todo: "el tiempo, el tiempo no existe, es una puta ilusión"

lunes, 14 de mayo de 2007

Ana Luisa había sido para Camilo en otros tiempos un amor de juventud, época loca y llena de sueños. Con el paso del tiempo, Camilo estuvo interesado más en su trabajo y otros quehaceres personales que en su vida romántica, y por lo tanto Ana Luisa quedó relegada, como un juguete que ya no causa emoción o perdió todo interés, para Camilo era eso. Ahora ella, insistente y esperanzada, seguía buscando a su amor de colegio, "al hombre de su vida" como ella siempre lo había confesado a todas sus amigas. Sin embargo, todo cambió y sabía perfectamente que Camilo también lo había hecho. Su acoso era tan grande que él la atendía por costumbre, pero nada más. Ella reconocía que perdía terreno con ese ser entrañable, "pero ¿cómo?"se lo cuestionaba constantemente, sin saber dónde encontar la respuesta. Esta pronto iba a parecer sin que ella lo supiera y de la manera más desagradable...Se daría cuenta de que el amor de su vida ya no lo era más...

Tiempo


Los días pasaban...

A Sara y Esteban no les importaba que los suyo aún, y afortunadamente, no tuviera un nombre. ¿Qué eran ahora? ¿Quiénes eran el uno para el otro? ¿Adónde quedaba Camilo?

Cabía todo en una palabra: gozo. Y el gozo es in-decible.
Esteban no sabía que Camilo aún estaba presente en la vida de Sara y por ende, en la suya. Camilo se hacía aparecer de manera periódica en la cotidianidad de Sara mediante mensajes, anunciados por un "BIP" en su ordenador personal. Los mensajes aluminaban la pantalla de manera impersonal. Camilo no escribía de su inpsiración; dejaba que grandes románticos fueran los intérpretes de sus sentimientos... ese "juego" confundía a Sara, para quien esos...
"Si te quiero es porque sos
mi amor, mi cómplice y todo
y en la calle, codo a codo,
somos mucho más que dos" eran, a veces, una declaración profunda de amor... y a veces, sólo un compartir de gustos literarios....
Los meses transcurrieron y los encuentros entre Esteban y Sara pasaron de ser esporádicos a frenéticos. Las cosas parecían ahora acoplarse al ritmo de vida de dos criaturas que se prodigaban un sentimiento hasta ahora desconocido . Entre tanto, la aplastante realidad de un país, hundido en la incertidumbre política, era sólo un murmullo que se escuchaban muy a lo lejos.
Carlos, por su parte, seguía interesado de lleno en sus negocios y sólo algunas veces llamaba a Sara. Estaba seguro de ser el único hombre en su vida, aquel que había convertido a aquella muchacha tímida e insegura en una mujer completa...

domingo, 13 de mayo de 2007

Huellas

Todos
los
recuerdos
son
huellas
de lágrimas

La fuente

Tu rostro es un poema
cuando atrapo tus deseos
en mi fuente desbordada
de burbujas de colores
que nos llevan a las nubes
a vivir esos instantes.
tu rostro es un poema
que me pide más burbujas
de mi fuente debordada
de pasión y de ternura
-Claro: griten, canten, hagan lo que les dé la gana. ¡Qué desgracia, volvio a perder la Liga!!!!!--Ana Luisa se encuentra como un náufrago, perdida en aquel mar de saprissistas que celebran sin parar, y ella, sola, única con su pena se siente extraña en su propia casa; va de un lado para el otro, no sabe si tiene hambre, asco, le falta el aire. Recurre a lo único que en ese momento puede llevar un poco de calma a su espíritu maltrecho por la pérdida. En el fondo sabe que nada de eso vale la pena, pero sin embargo necesita urgentemente un escape a su decepción. De repente, aparece en su ordenador un contacto: ¡Camilo!

martes, 8 de mayo de 2007

Probablemnte no importaba lo que ellos pensaran acerca de su triángulo, quizá nunca había sido trascendental hasta ese momento.En realidad la preocupación de Esteban no radicaba en lo que pensara Camilo o cómo se sentiría Sara ante tal revelación, su verdadero vértigo emanaba de su propia alma, de su propia estabilidad emocional...tal vez nunca lo sabría con certeza, lo único cierto es que un laberinto se abría ante sus ojos sin remedio...
Cuando terminaron, nuevamente, de prodigarse amor y placer, Sara y Esteban se miraron con miedo. Habìan dado un importante paso que redefinirìa, por completo, su relaciòn. Se sentìan libres, ya los fuidos corporales se habìan evacuado y ahora, era tiempo de desaguar todos los temores del alma, del corazòn y de la mente.
A Sara le preocupaba transgredir su inocente amistad de la infancia con Esteban... A Esteban le preocupaba Camilo... pero no se atreviò a decirselo a Sara. A ella parecìa no importarle. Era como..., si para ella, Camilo no existiera.
Hasta en aquel momento... Esteban se preguntò: "¿Por què Sara nunca había mencionado, siquiera, a Camilo?, "¿habìan tenido, realmente, una conversaciòn los tres, alguna vez en su vida?... después de unos minutos pensó: "ya estoy como Camilo, pensando todo el tiempo..." y abrazó a Sara para aspirar el olor de su cuerpo laxo...
De pronto, entre toda la maraña de pensamientos, una certeza lo atacó sin piedad, a quemarropa: "todo vuelo majestuoso es precedido por una estrepitosa caída..."

-x-

Embrace, Egon Schiele


POEMA 12

Se miran, se presienten, se desean,
se acarician, se besan, se desnudan,
se respiran, se acuestan, se olfatean,
se penetran, se chupan, se demudan,
se adormecen, se despiertan, se iluminan,
se codician, se palpan, se fascinan,
se mastican, se gustan, se babean,
se confunden, se acoplan, se disgregan,
se aletargan, fallecen, se reintegran,
se distienden, se enarcan, se menean,
se retuercen, se estiran, se caldean,
se estrangulan, se aprietan se estremecen,
se tantean, se juntan, desfallecen,
se repelen, se enervan, se apetecen,
se acometen, se enlazan, se entrechocan,
se agazapan, se apresan, se dislocan,
se perforan, se incrustan, se acribillan,
se remachan, se injertan, se atornillan,
se desmayan, reviven, resplandecen,
se contemplan, se inflaman, se enloquecen,
se derriten, se sueldan, se calcinan,
se desgarran, se muerden, se asesinan,
resucitan, se buscan, se refriegan,
se rehuyen, se evaden, y se entregan.

Oliverio Girondo

lunes, 7 de mayo de 2007

En realidad ya no importaba si era el disco o el libro de Borges. Quizás era su morbo de descubrir lo que Sara y Esteban estarían haciendo. Lo cierto era que en su interior deseaba profundamente ser aquel hombre que vivía aquella aventura. Se alejó lentamente y dejó que la lluvia calmara sus ansias y aclarara sus pensamientos. Bajo la lluvia todo había cambiado. Ya nada parecía importante ni siquiera cumplir su cita con Ana Luisa.
¿Era un disco o un cuento de Borges lo que realmente necesitaba?
En las bifurcacioens se asoma el deseo.Y si no fue un lapsus lo que lo hizo volver... y si Camilo es Esteban en la curva del tiempo
Camilo no recordaba por qué había regresado a la casa. El cuadro le desordenó las ideas. Entonces, recordó: el disco que amaba Ana Luisa. Él regresó por ese disco. Lo tomó y salió como un fantasma entre los dos cuerpos que se amaban sin razones.

Luego de este aparente lapsus, oh, lector... Camilo se enrumbó de nuevo a casa de Ana Luisa, que era adonde en primer instancia se dirigía, si recordás las entradas anteriores.

domingo, 6 de mayo de 2007

Sus ojos habían descubierto lo que nunca en su vida hubiese imaginado: esos dos cuerpos descubiertos ante su mirada inquisidora, inquietante...como si la existencia misma se hubiera vuelto el infierno, que muchas veces en su niñez le había descrito su madre para incitarlo a comportarse como debía. Sin embargo, no pudo percatarse de que Esteban y Sara no lo observaban, estaban embebidos en su néctar pasional y eso los hacía perderse en la inmensidad de la noche, en la inmesidad de la lluvia...Pronto se recuperó de su estupor y cerró la puerta lentamente, sabía que sus expectativas en cuanto a sus amigos de la infancia ya no existían, tal vez nunca existieron...y así se fue caminando hasta la habitacón que constituía la sala de que aquella casa, tan grande y tan triste...

sábado, 5 de mayo de 2007

El bullicio era enasordecedor en la casa...parecía que había una fiesta o alguna celebración especial. Camilo se decició y tocó la puerta con energía, aunque no muy seguro de cuál iba a ser el resultado de aquella visita, ya que aparentemente no sucedería nada de lo que tenía planeado con Ana Luisa. La puerta se abrió y...
El ritmo pausado de las gotas de agua contra el techo se mezcló con caricias y suspiros entrecortados. Paulatinamente, aquella llovizna que recorrió el lomo de los edificios dormidos, fue aumentando y el vacío de los callejones y aceras, se fue convirtiendo en humedal abocado a limpiar las impurezas del recuerdo. Se buscaron, como dos ausencias en lo oscuro mientras entregados al júbilo de la caída, se perdían el uno en el otro. Los tejados de los edificios no podían contener el líquido que se derramaba por paredes, ventanas, columnas y puertas. El estremecimiento que parecía afectar todos sus sentidos los invadió, y en un éxtasis frenético de temor y pasión, durante unos instantes que podrían abarcar todo el infinito, solo quedaron ellos y esa única soledad rozándoles la piel...

jueves, 3 de mayo de 2007

Mientras tanto en la casa... Sara me mentenía erguida frente a la mirada de escrutinio de Esteban. Su blusa de seda, completamente empapada, dejaba a la vista sus pezones erectos y ante la incomodidad de la situación; Sara, decidió que si ya su cuerpo estaba, practicamente desnudo frente a aquel hombre que se apropiaba de toda su atención, desnudaría también su alma...

miércoles, 2 de mayo de 2007

Camilo, de repente sintió que sobraba en aquel lugar, así que, desafiando la lluvia que ahora caía como caen las hojas removidas de los árboles por la brisa tenue, se dirigió a paso firme a su cita con Ana Luisa. De camino pensó en llevarle unas flores, talvez margaritas, pero sólo consiguió un manojo de rosas blancas, de manera que lo compró y continuó su trayecto observando aquellas rosas a punto de abrir sus pétalos y no pudo dejar de compararlas con su amiga. Brincando charcos llegó hasta la casa que lucía hermosa con sus techos viejos de teja y sus paredes blancas como aquellas rosas que recién había adquirido para ella...
Esteban por su afán de ser indiferente no logro evitar besarla…y Sara con todo y su intención de ser discreta respondió a aquel beso con toda la ternura, el amor y la pasión que sentía por él. Luego, en un ataque de cordura, le empujo y le dijo muy seria “¡Yo no vengo a esto! ¿Yo no vengo a esto? Diablos me hiciste olvidar a que venia….” Esta expresión lleno el rostro de Esteban con una alegría que lentamente se entremezclo con duda y finalmente con un deseo incontrolable de volverle a besar…
Su sorpresa fue mayor al verla empapada por la torrencial lluvia de aquella tarde de abril. Miró hacia el cielo oscurecido, de repente una tristeza tan inmensa e infinita como ese cielo que veía le arrebató su alma, dejándolo indfenso ante la figura de aquella mujer quien lo había traspasado durante tanto tiempo y tan dolorosamente..."¿Qué hacés por acá?, ¿Pensé que estabas en tu trabajo?" la interrogó, pero ella no tuvo las palabras o el valor para explicarle sus propósitos al llegar hasta aquella casa, tal vez ni ella misma tenía claro lo que deseaba. Articuló algunas palabras a menera de saludo, las que pudo, y le explicó que necesitaba ver a Esteban para que le explicara un pasaje de un cuento que no lograba entender..."él siempre ha sido tan inteligente y tan sagaz, tengo la seguridad de que encontaré mis respuestas en su persona", le argumentó a Camilo. Este no entendió muy bien, sin embargo no le tomó mucha importancia y la llevó al final del pasillo de la casa, ahí esta Esteban, meditabundo, solitario...Entró, Camilo los dejó solos, la noché empezó a caer sobre ellos, como había caído sobre ella un lluvia de dudas...
Sabía que en la lectura del cuento estaba, quizá no una respuesta, pero sí un aliciente... y desanduvo las cuadras que acababa de caminar... sus zapatos rojos de tacón se hundían en los charcos de las aceras... corría... su paraguas ya no tenía ninguna función... estaba mojada. Cada gota que corría por su cuerpo le recordaba lo efímero que podía ser... todo. Estaba completamente mojada frente a la puerta de la biblioteca donde se leía con letras inquisidoras: CERRADO POR FALTA DE CLIENTES.
No lo pensó dos veces... Esteban se lo leería, y así, de sus labios ella podría escuchar las palabras que la ayudarían a tomar una decisión. Unos minutos más tarde el timbre de la puerta de la casa de Esteban y Camilo sonó discretamente...
Camilo se levantó a abrir...

De pronto, su mente volvió al papel, que hacía pocos minutos había llegado hasta sus pies. ¿No debería hacerle caso? ¿No fue juntando papeles como ficcionalmente se escribió la novela de las novelas, es decir, El Quijote?

No sería acaso una señal de que su vida era eso… Sólo pensarlo sintió pavor.

En medio, de la lluvia corrió hacia la biblioteca pública. Lo necesitaba, como si su vida dependiera de eso. Necesitaba leer, releer, aquél cuento que una tarde, hace ya mucho tiempo, Esteban le leyó. No recordaba el título exacto, quizás por la premura con la que se atropellaban sus pensamientos, pero el autor era uno: Jorge Luis Borges.

martes, 1 de mayo de 2007


¡Carlos? ¡Su fantasma siempre ahí estacionado en la ruta de su memoria! Lo había conocido en una exposición de arte hacía más de dos años. Sostenía en su mano derecha una copa de vino tinto. Miraba un grabado con expresión indiferente, como si no le interesara en lo más mínimo. Sara notó que este aire soberbio, pesado, arrogante se mantuvo durante toda la actividad.
Su curiosidad fue el imán que la atrajo hasta aquel hombre que a pesar de su actitud de aparente desinterés, se dio el lujo de pagar por una pieza que parecía no haberle importado.
El ruido aturdidor de un relámpago rompió con la monotonía del aguacero. Entonces Sara regresó a su disyuntiva, pensó poco y entró en el edificio...
Se da cuenta de lo inútil que seria el tratar de aferrarse al pasado…pero recuerda claramente la particularidad del tiempo…el afiche le trae una imagen clara de su pasado…un hombre tan retorcido y perverso. Y se pregunta como llego a enamorarse de Carlos, siendo este un ser tan cruel y despiadado.