lunes, 30 de abril de 2007


Una brisa arisca le plegó al zapato un afiche despintado por la lluvia


Al tratar de desprenderlo...


Sara tenia un rato de estar caminando cuando empezó a llover….cada gota que se estrellaba contra su cuerpo parecía traer consigo un recuerdo….Esteban….y en su mente seguía racionalizando sus acciones y sus palabras. Ella repite una y otra vez “Es por su propio bien, no quiero hacerle daño….” Tratando de auto convencerse; pero su corazón palpita cada vez más fuerte cuando se da cuenta de que nunca ha sentido por nadie lo que sigue sintiendo cuando mira los ojos de Esteban. Y se le escapan las palabras, “Es como regresar a casa….” Al levantar la mirada se da cuenta que sus pies le han llevado al edificio de Esteban y se da cuenta que debe tomar una decisión…
La lluvia empezó a caer sobre las ventanas equidistantes de ambos hombres. Para uno de ellos, era el testimonio del pasado cercano, el dolor del rechazo; pero para el otro, significaba más bien una esperanza húmeda: lo más probable es que con esa lluvia de invierno del trópico Ana Luisa lo invitara a quedarse a dormir en su cuarto.

*

La lluvia mojaba a todos por igual… socialista o más bien justa, claro que con sus litros de injusticia, como todo.

Las mujeres corrían para guarecerse, un hombre caminaba despacio ajeno al paisaje, las flores absorbían el jugo del cielo.

Lluvia divina…

Lluvia maldita…

domingo, 29 de abril de 2007

Mientras, en la habitación de al lado, Camilo, ajeno a toda la vorágine por la que atraviesa su amigo, tararea una canción con su guitarra, y deja pasar el tiempo....espera la noche porque Ana Luisa acaba de invitarlo a su casa....-Faltan tres horas...qué pasa con el tiempo que no corre-. ¡Es como si la tarde se niega a avanzar por alguna fuerza sobrenatural!
Pero su duelo era el dolor que penetra el alma sin saber cómo escapar de él, porque traspasa las entrañas. La vida es insoportable en ese instante, no sabe cómo seguir, pero el tiempo es sabio y la existencia un universo de posibilidades. Sabe que al entrar en el juego será el gran perdedor, pero ha retomado fuerzas de su pena y su determinación de continuar en la encrucijada, marcada por él y su compinches de la infancia, es inevitable. "No hay más lamentaciones, es momento de trazar la estrategia", pensó. Una alegría inmensa y una esperanza avasalladora lo invadió, la ilusión ilumonó su horizonte, le había dado fortaleza para comenzar. Entró en su casa, se introdujo en su habitación y se sentó ante su ordenador, era el momento para idear su plan...
Pero la quietud es engañosa, la vida es engañosa y miró como ante esos ojos (que tanto amor habían guardado para ella desde los días de la infancia), se disolvía toda expectativa y se apagaba toda esperanza. Miró el reloj, miró a la niña de la mesa de al lado deleitándose con su helado favorito, miró hacia la ventana (estaba a punto de llover), pero no pudo detenerse a mirarla fijamente una vez más.
La despedida frente a la Facultad de Medicina no era esta vez una simple norma de cortesía sino un rito, un duelo. Podría decirse una sensación de vacío y de sinsentido existencial lo arrastró con una fuerza desbordante. "-Qué ironía!-pensó- A veces la vida no merece llamarse vida. A veces la existencia se encarga de inyectarte, como una droga maldita, una gran dosis de dolor."
Entonces, decidió ir de manera directa y precisa hacia algún lugar que aún no conociera y que le ayudara a olvidar el oficio de estar vivo.Caminaba solo por la ciudad sin determinar las calles, los autos, la gente que, como la marea, va y viene...

sábado, 28 de abril de 2007

Tomo un sorbo de café, como para lavarse las palabras de los labios y al poner la taza sobre la mesa, le sorprendió ver como una espiral se abría en la taza para morir brevemente en una quietud amenazante

viernes, 27 de abril de 2007

Realmente me sorprendes, Esteban. Nunca creí que me dirías estas cosas...lo siento en verdad, pero en este momento de mi vida no veo con claridad mi futuro, ni entiendo mis sentimientos. Te soy franca, existe alguien en mis recuerdos. Ese es el motivo de esta zozobra existencial. Estoy tratando de poner distancia entre Carlos y yo, porque necesito aclarar mis dudas y prefiero ser sincera contigo, ya que no quiero lastimarte. Será mejor que hablemos de otras cosas. Me gustaría saber de tu vida profesional, cuéntame más bien de tus triunfos y fracasos, que yo te contaré los míos, pero no trates de pasar de ahí, que no lo podría aceptar, al menos no en este momento.
Este "nuevo juego" significaba para Esteban una ruptura en el círculo. Pensó que si el tiempo y el espacio eran curvos, era posible que además, tuvieran aristas que permitieran, no sólo, darle un rumbo cíclico a la vida, sino, un nuevo ciclo a algo que empezaba a asfixiar, o mejor dicho, a asfixiarlo.
Quiso superar aquella idílica etapa de la infancia... quiso avanzar en la ruta que se había propuesto concluir.
Sin mucho pensarlo, como lo habría hecho Camilo, citó a Sara en un café que frecuentaba en los alrededores de la Facultad. La citó y le habló, no del grupo, le habló de él, de ella, de la forma en que la veía... no la veía más como la niña de las trenzas, no la veía más como amiga, la veía como mujer.
Tenía que comunicarle que no sólo la veía como mujer; tenía que comunicarle que la pensaba como mujer... que como mujer lo penetraba...
Quizá la nostalgia, el tiempo y la soledad hacía que Sara, Esteban y Camilo se sientieran como seres integrados, casi fusionados por los recuerdos de la niñez que significaban, de alguna u otra forma, asideros de felicidad, paz y armonía en sus existencias. Aún así, Esteban no lograba comprenetrarse con el grupo tanto como lo hacían sus dos amigos entrañables. Posiblemente entre Sara y Camilo había nacido un sentimiento indisoluble, un muro infranqueable para Esteban: "todo ha cambiado, es hora de entrar en otro juego", pensó. Aunque presentía un abrupto cambio en su nebulosa vida, no sabía con certeza lo que le esperaba a él y a sus cómplices...

miércoles, 25 de abril de 2007

Al recordar su infancia Esteban no puede cree lo que ve. Camilo se ha convertido en un tipo callado e introvertido, que de cierta forma le recuerda la calmada y aperezada manera en que se movía Edmundo. Por otro lado Sara parece haber salido del refugio que se construyo para protegerse de sus padres. Se ve tan feliz….se ha convertido en una mujer tan sabia. Más que doce años, parece que Sara hubiese llegado al final del círculo de su tiempo y hubiese decidido, en un ataque de nostalgia, regresar a este tiempo. Lo que le hace preguntarse: ¿Qué le haría querer regresar a este tiempo? Este pensamiento entretiene su mente hasta que la conversación de Camilo y Sara le recordó que no estaba solo. Le sorprendió el escuchar que tanto Sara como Camilo se sentían excluidos del mundo—un sentimiento muy conocido para él— y le pareció extraño el darse cuenta que con ellos no se sentía como un extraño…

martes, 24 de abril de 2007

Sara no sabìa que sus amigos compartìan ese mismo sentido de no pertenencia.
Camilo y Esteban habìan continuado viviendo en el barrio... sin embargo, cada uno notò que Sara era su comùn denominador y sin ella, su relaciòn carecìa de sentido. Sin quererlo, sin hablarlo, y a un ritmo paulatino, empezaron a distanciarse...
Ahora, doce años despuès, Sara aparecìa. Era una mujer... una belleza poco convencional predominaba en su rostro, pero su actitud ante la vida y ante ellos, era lo que los deslumbraba y los hacìa pensar...

lunes, 23 de abril de 2007

La vida nunca fue igual, ciertamente. Los recuerdos, las emociones pasadas, los amigos de la infancia... todo era una nebulosa infinita en la mente de ella y en su interior. "Si el tiempo pudiera deternerse y corregir o detener lo que nos conlleva, la existencia sería feliz", pensó Sara. No todos a su alrededor eran sujetos realizados, eran más bien reprimidos, inseguros e inestables. Tal vez si no hubieran salido de la casa de la infancia nada hubiese cambiado, la felicidad inundaría su vida como una marejada de bienestar, como nunca se había sentido...quizá como nunca se sentirá...
La llegada al nuevo barrio fue desoladora...ni Edmundo encontraba un rincón agradable para dormitar por las tardes aún lluviosas. Sara lo miraba y se sentía cómplice de su tristeza y su abatimiento. Ella tampoco lograba ubicarse en el nuevo hogar, tan desprovisto de de amigos, de padre.... El tiempo de navidad había llegado, pero sin la alegría de otros tiempos; no sentía ninguna ilusión ni encanto. Parecía que todas sus ingenuas alegrías habían quedado atrás, en su viejo barrio de infancia.
El tiempo los había separado y el mismo tiempo, curvo, se había encangado de reunirlos... cada uno vivía su momento y sin embargo cada uno era consciente de que estaban experimentando, a pesar del tiempo, a pesar de la distancia, los mismos sentimientos.
Eran individuos diferentes a los que fueron tiempo atrás, en una infancia de juegos, de felicidad, de certeza emocional. Ahora, esos mismos niños, habían crecido y habían agregado a su vida una pizca de incertidumbre, de frustración.
Porque se habían llegado a conocer bien, tan bien como conocían los vericuetos del barrio, compartían una complicidad que les permitía ver en esos completos extraños a los amigos entrañables de hacía tantos años y aunque se hubieran separado hace tanto tiempo, cada uno había evolucionado en la misma dirección.
La separción inició una mañana de noviembre cuando Sara les comunicó que por una pelea de sus padres su madre había decidido abandonar su hogar. Se llevaba a Sara y a Edmundo, el gato que cazaba lagartigas en el jardín de doña Teo...

domingo, 22 de abril de 2007

Sara, Esteban y Camilo se han reencontrado en la esquina oscura de aquel barrio que los vio crecer. Sin embargo, no se han reunido para disfrutar de los juegos de la infancia, sino para tratar de encontrar respuestas a sus dudas existenciales. La vida ahora se presenta como un pasillo infinito en donde no se percibe un rayo de luz.....

sábado, 21 de abril de 2007

,esquizofrènica.
Su situaciòn actual se bifurcaba entre Camilo y Esteban. Ambos con el mismo perfil. Ambos con esa mirada que inspiraba ayudarlos, sacarlos del ensimismamiento, hacerlos reaccionar sobre asuntos que no sabìan y jamàs se hubieran cuestionado:el tiempo y el espacio, la vida, no sequìan una lìnea recta, eran curvos.
Mientras tanto, Camilo, con la misma sensaciòn de incertidumbre, se cuentionaba si el tiempo, el espacio, la vida, son curvos, ¿què es posible encontrarse en esa ruta donde nos movemos sin un control visual absoluto?....
Aún así, sabe que la línea entre la realidad y la fantasía es tan fina que cualquiera podría transgredirla en cualquier momento sin darse cuenta de ello...ella tal vez ya lo hizo. En ese instante, una sensación la ataca inesperadamente y se revuelven en Sara preocupaciones inesperadas, aturdidoras, en las que la pena y la oscuridad infinita se conjugan para traerle imágines del pasado que caen en su cabeza como una lluvia plomiza, sin la esperanza de poderse despojar de ese estado en el que yace indfensa...
Sin embargo y pese a todas estas disyuntivas, Sara no podía dejar de sentir la presencia, el recuerdo de aquellos ojos que la habían mirado a través de su piel....-Ahora debo dormir, talvez así podré despojarme de sus ojos. No quiero ser prisionera nuevamente de ninguna circunstancia, no lo voy a permitir-.
La noche fue sencillamente catastrófica, porque en su mente divagaban como fantasmas los recuerdos de las últimas horas, y a su pesar, volvía una y otra vez a revivir esos momentos de locura infinita, de rechazo a su existencia e inútimnete trataba de encontrar la salida de aquel que parecía un laberinto de horror...

viernes, 20 de abril de 2007

...pero que está presente, como la mala palabra escrita en un muro que pasa desapercibida por los transeúntes.
La tarde plomiza iniciaba ya su transfiguración. Las sombras llenaban los rincones y los espacios abiertos de la casa. Camilo reflexionaba en la penumbra de su cocina, ( era más lógico, para él, pensar sin luz ) fumaba, y entre todas las preguntas que revoloteaban en su cabeza y su corazón, había una que le martillaba, con mayor tortura las sienes: ¿quién era esa mujer de belleza singular que se aparecía en su vida y provocaba, con un solo comentario, un cisma en su rutina "normal"?
Sara...

miércoles, 18 de abril de 2007

...la realidad de sus palabras no estaría ahora quebrándose el ceso ante la realidad de no saber, de no entender. Sara abrió su cerebro a una cantidad infinita de preguntas que lo hacían regresar una y otra vez a la realidad de no saber nada. Entender el tiempo mas allá de la linealidad aprendida en la escuela le resulta absurdo e innecesario; pero su cerebro, arma y verdugo en todas sus batallas, se niega rotunda y obstinadamente a dejar de pensar…en la curva del tiempo, en la zona obscura y distante que se niega a ser vista o escuchada...

martes, 17 de abril de 2007

Ab initio

Hola
Los y las invito a que experimentemos con un cadáver exquisito en prosa electrónica. Pueden subir imágenes también. Esta es una práctica provisional para que nos acostumbremos a editar en línea.
Disfrútenlo


Y cada vez se convencía más de que aunque fuera diferente, de alguna manera era el mismo, o lo parecía. Mucho ruido le había dejado en la cabeza aquella tarde plomiza cuando Sara le comentó que si el tiempo era curvo , el espacio también... y si de verdad hubiera encendido la