martes, 26 de junio de 2007
el muerto al hoyo y el vivo al bollo
Como el destino es chambón y nuestro Camilo un picarón, este cogió un rumbo paralelo, alejándose de la cursi bohemia de San Pedro y enrumbiandose hacia el caribe; se lleva novecientos mil y una puta dominicana del Hotel del Rey, que responde al nombre de Tati; botines que consiguío al ganarle en un sucio juego de cartas a un pobre rufian gringo.
Antes de partir a la estación caribeños "volaron sornaca" el Camilín y la Tati en las sabanas raídas del Hotel Asia. Saciados los lascivos furores, nuestros maladrines tomaron taxi a los caribeños. Mientras Camilo daba la dirección la negra interrumpía gozosa al taxista: "Papi, tu no sabé lo que mama ete chico, tu no sabé..."
domingo, 24 de junio de 2007
CARACTERÍSTICAS DE NUESTRA PÁGINA
...más o menos."Cuando vi a ese don nadie supe que era alguien" © Realizado por Jose Luis Ferrando Viñola 2002-2003. Actualización 2006
Qué es]
Más que satisfacer un impulso necrofílico, esta página se refiere al juego surrealista de creación colectiva (escrita o gráfica) llamado cadáver exquisito (Cadáver exquis / Exquisite Corpse), en el cual cada integrante del grupo realiza parte de una obra sin conocer (completamente) las partes restantes.
El resultado, a veces sin una coherencia aparente, refleja los puntos comunes del imaginario colectivo. La lectura de estos cadáveres provee una interesante fuente de información para explorar las angustias y anhelos de un grupo, así como puede evidenciar las diferentes perspectivas con las que cada cual asume su papel en el entramado social.
sábado, 23 de junio de 2007
SARA
CAMILO
Vida
Duración de las cosas
Persona o ser humano
Relato de la existencia de una persona
Cualquier cosa que produce una gran satisfacción o da valor
a la existencia de alguien
Animación diversión
Expresión, viveza
Real Academia
Muerte
Separación del cuerpo y el alma
Homicidio
Pena capital
Esqueleto humano que simboliza la muerte
Destrucción aniquilación
Real Academia
Tríptico de la piel
“...sobre qué maravilloso lecho nos tendimos,
hacia qué placer entregamos nuestros cuerpos.”
Constantino Kavafis
Él
Quiero lamer
sus venas quietas,
y la noche flameante
atorada a su boca.
¡Quiero el sabor líquido de su espalda!
Su voz arqueada: Descubrirla,
¡cuando sobre él te inclinas como un inagotable
violín sumergiéndote entre sus lunas!
¡Aférrame a tu sudor inhabitado!
¡Amordázame contra esta pared
porque quiero profesar desde su hombro el alba,
y lamer necesitado contra sus hombros,
y asentarme poseído
contra sus hombros,
y arrebatarte contra el fornido celo de sus hombros!
Tú
¡Nada se acaba en ti!
¡Pero enfréntalo con tus manos
fatalmente desnudas!
Porque desde el presentimiento
te miró por sobre el hombro, y allí estabas.
Desde el presentimiento
te miré por sobre mi hombro, ¡y aquí estabas!,
¡cansado de tanto decirte niño,
pero aún con la cometa
del azul quemándose entre tus manos!
¡Nada, nada se acaba en ti,
ni la complicidad de mi barba en tus rodillas,
ni el instinto de la oscuridad en tus rodillas,
ni su cintura golpeando tu peso de mar
erguido en sus rodillas!
Yo
Necesito ese lunar que me entregas,
sin más motivos que el gemir o la vida. Aguardo
tu pelo ladeando compasivo hacia
mis piernas. Quiero…
Su lengua que me arrebata imborrable
¡esta invención de mi cuerpo entre tus ojos!
Hunde en mi yema tus dientes.
¡Porque también el amor se detiene a mirarnos!:
¡Te sorprende desnudo acariciándote
entre jadeos doradísimos como naranjas!
Hunde en mi yema tus dientes.
¡Mas despréndeme de su tacto mientras me apresas,
por entero así con tu cadera, porque nadie,
nadie sabrá que martirizaba
su colibrí de amor, entre mis dientes!
Sara aparecía de nuevo, por segunda vez, en diez minutos, esta mañana. Y ya muerta, fue capaz aún de hacerlo disfrutar de ella y Esteban, a pesar de ser otro hombre; a pesar, de que estaba muerta.
miércoles, 20 de junio de 2007
Sara o Camilo...
Allí estaba Camilo, escondido detrás de las calas, bello y perfecto como un ángel de eterno mármol.
Esteban acercó su espanto al vidrio de la caja funeraria. Allí estaba ella… maquillada para su última función. El rubor de las mejillas le recordó la excitación sexual, los gritos de Sara mientras la penetraba despacio hasta llegar a la pequeña muerte. Ése era su secreto: él había poseído a sus dos amigas. Súbitamente alzó su mirada… Camilo permanecía quieto. Esteban recordó los pensamientos de la tarde (leer entrada anterior): Camilo era su única esperanza ahora que Ana estaba lejos y Sara muerta. ¿Por qué no?
lunes, 18 de junio de 2007
domingo, 17 de junio de 2007
Crónica de una muerte esperada
sábado, 16 de junio de 2007
Alguien tiene que morir
Riiiiiiiiiing
El teléfono despertó a Camilo. Aún era muy temprano; no podía comprender quién lo podría estar llamando a las tres de la madrugada.
- ¿Camilo? ¿Camilo Miranda?- interrogó una voz de mujer joven, más que desesperada, del otro lado del auricular.
- Sí, con él habla.
- Sara ha muerto.
El teléfono cayó al suelo, y el tiempo cerró todas sus puertas.

donde los muertos se divierten...
Arturo Carrera
jueves, 14 de junio de 2007
Este Cami Este Cami Este Cami Este Cami
Este Cami Este Cami Este Cami Este Cami
Este Cami Este Cami Este Cami Este Cami
Cami Este Cami Este Cami Este Cami Este
Cami Este Cami Este Cami Este Cami Este
Cami Este Cami Este Cami Este Cami Este
Qué fue primero, el huevo o la gallina
miércoles, 13 de junio de 2007
"Las pilas de basura pueblan el país-pensó- pero en medio del material nauseabundo, también nacen las flores".
martes, 12 de junio de 2007
lunes, 11 de junio de 2007
Una gota de amargura
No lo sé pero, por lo menos, en mi orinal evito todos los inconvenientes del “bar de moda”; es como todos los lugares de paso que llenan nuestra vanal cotidianeidad. No hay que aparentar frente al otro sólo estar mientras… mientras lo que sea. Como la que se sienta a la par tuyo en el bus a maquillarse para alguien que, evidentemente, no sos vos. O aquél compañero de trabajo que baja el “porno”, en el cubículo de la par, mientras llega la hora del almuerzo. O el compañero de clase que escribe la tarea de la lección siguiente. En fin, con el mismo pathos, vos vas al bar, te sentás en una mesa, oís The Cure y te tomas dos cervezas mientras te da sueño; vas a la casa, dormís y todo vuelve a ser así hasta que un día morís o el bar es clausurado por el Ministerio de Salud.
Sin embargo, la noche de ayer algo distinto ocurrió; eran como las diez, yo acababa de entrar y un sujeto vestido con guayabera amarilla, pantalón café y sombrero caquí -parece que el tipo se equivocó de bar-, entró y sopesó el ambiente. Tanta imprudencia me hizo alzar la mirada más allá de mi cerveza; fue hasta ese momento -lo confieso- que pude dar una impresión de los rasgos del bar y la gente a mi alrededor. Pero más allá de eso, noté cómo el cuerpo extraño observaba con insolente cuidado a una muchacha vestida con camiseta blanca, raída y adherida al cuerpo, enagua de cuero, muy corta, y botas altas que nacían incluso antes de sus rodillas; su rostro, aunque bello, más parecía un mostrador ambulante de fantasía y metal.
-Se digna de lo que sueñas- dijo el gavilancillo.
Un silencio inundó el lugar. Una sola mortecina luz revelaba el centro del orinal. Una trompeta seducía las paredes y la voz de Ibrahim reducia el espacio a la dimension de un ladrillo: “Dos gardenias para ti con ellas quiero decir te adoro, te quiero…” La niña sonriendo, siempre con miedo, se dejó llevar por ese extraño impulso con guayabera hacia el centro iluminado. Los dos, en aquel basurero industrial, se hicieron uno, -¡Yo lo vi!-, la trompeta los envolvía, los magnificaba; la voz los arrullaba y ellos bien erectos se contoneaban con elegancia y suavidad. Una lágrima calló sobre mi vaso al tiempo que mi pecho se reducía freneticamente en contrapunto con el violento movimiento del musculo sanguineo. No había terminado de sentir este malestar corporal cuando la canción cesó y la pareja salió, escapó, se perdió. Traté de perseguirlos mas no los encontré.
Si los llegas a ver cuéntales lo que te he relatado y pregúntales: ¿Por qué?
domingo, 10 de junio de 2007
sábado, 9 de junio de 2007
Capítulo alternativo: Ensayo sin ensayar.
viernes, 8 de junio de 2007
Una rayuela para Camilo
Capítulo 1
¿Encontraría a Sara? Tantas veces me había bastado asomarme, viniendo por

jueves, 7 de junio de 2007
¡Oh, la esperanza!, dulce palabra para el que no encuentra respuesta a sus incógnitas o a sus problemas, ¿qué era Sara, una incógnita o un problema?, probablemente nunca lo sabría y no interesaba hacerlo. Lo importante era poder descrifrar el enigma de su vida, el laberinto en el que se había visto envuelto, como transportado en el tiempo y en el espacio hacia un mundo desconocido, hacia la esfera de lo probable y lo improbable...
miércoles, 6 de junio de 2007
martes, 5 de junio de 2007
Just like Tyler and Jack, this is your life
You have to know, not fear, that some day you are going to die. Until you know that, and embrace that, you are useless.
lunes, 4 de junio de 2007
domingo, 3 de junio de 2007
sábado, 2 de junio de 2007
Muchos años después, frente a sus tres amigos, Camilo había de recordar aquella tarde remota en que su otro yo lo llevó a disparar contra su doble. San José era entonces, y lo es aún, una aldea de casas de concremix y zinc construidas a la orilla de ríos de aguas contaminadas que se precipitaban por un lecho de botellas de coca cola, plásticas y de dos litros como barquitos que alguna vez almacenaron las aguas negras del imperialismo yanqui. El mundo era tan reciente, que muchas cosas carecían de nombre, y para mencionarlas había que señalarlas con el dedo y decirles chunches.






