martes, 26 de junio de 2007

el muerto al hoyo y el vivo al bollo

Ciertamente cansado de aparentar el luto y de masturbase con el porno virtual, una vez cumplidos los nueve días de rigor, nuestro Camilo va en busca de una Silvia, en honor a la "Saint" de su devoción, que le sea querendeona y bien apapachadora. Nada de angustias entre paisajes urbanos, sino una mulata sabrosona que lo pierda en las entrañas del Karimar, que le diga papito y use tangas naranja, tacones blancos y piel de ébano.
Como el destino es chambón y nuestro Camilo un picarón, este cogió un rumbo paralelo, alejándose de la cursi bohemia de San Pedro y enrumbiandose hacia el caribe; se lleva novecientos mil y una puta dominicana del Hotel del Rey, que responde al nombre de Tati; botines que consiguío al ganarle en un sucio juego de cartas a un pobre rufian gringo.
Antes de partir a la estación caribeños "volaron sornaca" el Camilín y la Tati en las sabanas raídas del Hotel Asia. Saciados los lascivos furores, nuestros maladrines tomaron taxi a los caribeños. Mientras Camilo daba la dirección la negra interrumpía gozosa al taxista: "Papi, tu no sabé lo que mama ete chico, tu no sabé..."
Ahhhh! Realmente no hay nada como acostarse a la orilla del río y ver las nubes pasar a lo lejos, en el firmamento infinito y pensar que ese mismo cielo ha sido testigo de tantas y tantas horas en la vida de cada uno. Momentos buenos y malos, horas de desesperación y de gozo pleno. Es increíble que mientras nuestra vida se dabate en intrigas y angustias, ese mismo cielo, ese mismo río continúa ahí, y al igual que nosotros, a la vez que es el mismo, siempre es otro, cambiante, fluctuante, en un constante devenir. -Sara, Esteban, ¿no les parece que esta vida que hemos experimentado con todos sus matices, es realmente una vivencia tan compleja, pero que sin embargo tenemos la capacidad de continuar descubriendo cosas que , ya sean buenas o malas, son sorpresas al fin?

domingo, 24 de junio de 2007

CARACTERÍSTICAS DE NUESTRA PÁGINA

No te asustes,...es sólo un juego.( - ) es ( + ).......
...más o menos."Cuando vi a ese don nadie supe que era alguien" © Realizado por Jose Luis Ferrando Viñola 2002-2003. Actualización 2006
Qué es]

Más que satisfacer un impulso necrofílico, esta página se refiere al juego surrealista de creación colectiva (escrita o gráfica) llamado cadáver exquisito (Cadáver exquis / Exquisite Corpse), en el cual cada integrante del grupo realiza parte de una obra sin conocer (completamente) las partes restantes.

El resultado, a veces sin una coherencia aparente, refleja los puntos comunes del imaginario colectivo. La lectura de estos cadáveres provee una interesante fuente de información para explorar las angustias y anhelos de un grupo, así como puede evidenciar las diferentes perspectivas con las que cada cual asume su papel en el entramado social.

sábado, 23 de junio de 2007

SARA

Significado:Princesa.De origen hebreo.Variante: Sarah.Caracteristicas:Es femenina, inquieta, lógica y honesta.Está siempre pendiente de sus seres queridosa los que da una vital importancia.Es sociable y amable.Amor:Necesita una pareja estable pero sinperder su independencia.Conocidos y famosos:Sarah Ferguson (ex-esposa del PríncipeAndrés de Inglaterra).Sara Montiel (actriz y cantante).Sara de Ibáñez (poeta).Sarah Vaughan (cantante de jazz).

CAMILO

Significado:Que está presente en Dios.De origen latino.Caracteristicas:Es honesto, racional e independiente.No le gusta la rutina, pero necesitaestar cerca de sus afectos. Es intuitivo y tieneuna gran iniciativa para empezar nuevos proyectos.Amor:Es leal y comprensivo cuandose enamora de verdad.Fecha:14 de Julio (San Camilo).Personas celebres:Camilo Golgi (premio Nobel de fisiología y medicina 1906). Camilo Castelo Branco (poeta y dramaturgo).Camilo José Cela, premio Nobel de literatura 1989.Conocidos y famosos:Camilo Sesto (cantante).

Vida

Existencia de seres vivos
Duración de las cosas
Persona o ser humano
Relato de la existencia de una persona
Cualquier cosa que produce una gran satisfacción o da valor
a la existencia de alguien
Animación diversión
Expresión, viveza

Real Academia

Muerte

Cesación de la vida
Separación del cuerpo y el alma
Homicidio
Pena capital
Esqueleto humano que simboliza la muerte
Destrucción aniquilación

Real Academia
¿Y qué si la muerte y el goce eran la misma trampa del hombre? En fin, ambas son efímeras. Sara ya había fallecido, el recuerdo de su carne, las carnes, el esfuerzo de Camilo por respirar sobre Sara, Estebán sujetando las manos de macho cabrío de su amigo. "¿Será igual de placentero el abrazo fortuito del final?" -pensó Esteban. Camilo paseaba por el parque de San Pedro aquel día. Decidió despejar su ánimo yendo a correr dentro de la U. "No hace viento. Es una mañana tranquila..." -dijo en voz baja. Quienes transitaron a su lado en ese instante le vieron habalndo solo. "Quizás piensan que también estoy loco ¿Y qué si lo estoy? Mi amiga me habría dicho en estas situaciones que no preocupa la cordura sino cuando no somos capaces de crear. ¿Crear? ¿He creado algo en mi vida? ¿Al menos he procurado el intento de jugar a Dios; de plasmar mis deseos, mis angustias, mi vacío en algo: un poema, un retrato (Un retrato es demasiado para mi estúpida pretensión de ser artista.); una relación." Camilo había demostrado ser capaz de manipular a Sara. Incluso sintió que en la súbita muerte de su amiga él había colaborado. Esa mañana recordó. "Debimos estar locos cuando se nos ocurrió, aquel día, desnudos, interrogantes, pretenciosos, absolutos, compartir... mentir... doler el uno en el otro... ¡Ja! No puedo decir que sentí asco. No por Sara, tal vez por Esteban. Pero. Allí. Los dos, frente a mí; piel como labios desafiantes, la una; piel como espejo desafiante, el otro." Camilo se detuvo en Nueva Década. "De vez en cuando encuentro algo atractivo." Revisó entre las revistas sentenciadas al olvido y canjeables por 1000 colones. Decidió entrar. A pesar de la insistencia de la pequeña y rubia dependiente, exploró cuando rincón pudo. Al principio pensó la mujer que se trataba de un ladrón; luego, de quien sólo se interesa perder el tiempo mirando portadas y párrafos al azar mientras se prepara para algo (una cita, un almuerzo, un examen -"Hay exámenes en estas semanas en la U", pensó la dependiente-). De repente, allí. Le despertó más que curiosidad. ¿Cómo era capaz el destino -Camilo creía en esas cosas- de poner en sus manos ese libro de poeta juvenil y aún anónimo; ese poema en particular; esa portada de joven desnudo (Debía estar loco este joven poner una foto suya, desnudo, como portada). Leyó:

Tríptico de la piel

“...sobre qué maravilloso lecho nos tendimos,
hacia qué placer entregamos nuestros cuerpos.”
Constantino Kavafis

Él
Quiero lamer
sus venas quietas,
y la noche flameante
atorada a su boca.

¡Quiero el sabor líquido de su espalda!
Su voz arqueada: Descubrirla,
¡cuando sobre él te inclinas como un inagotable
violín sumergiéndote entre sus lunas!

¡Aférrame a tu sudor inhabitado!
¡Amordázame contra esta pared
porque quiero profesar desde su hombro el alba,
y lamer necesitado contra sus hombros,
y asentarme poseído
contra sus hombros,
y arrebatarte contra el fornido celo de sus hombros!


¡Nada se acaba en ti!
¡Pero enfréntalo con tus manos
fatalmente desnudas!

Porque desde el presentimiento
te miró por sobre el hombro, y allí estabas.
Desde el presentimiento
te miré por sobre mi hombro, ¡y aquí estabas!,
¡cansado de tanto decirte niño,
pero aún con la cometa
del azul quemándose entre tus manos!

¡Nada, nada se acaba en ti,
ni la complicidad de mi barba en tus rodillas,
ni el instinto de la oscuridad en tus rodillas,
ni su cintura golpeando tu peso de mar
erguido en sus rodillas!

Yo
Necesito ese lunar que me entregas,
sin más motivos que el gemir o la vida. Aguardo
tu pelo ladeando compasivo hacia
mis piernas. Quiero…
Su lengua que me arrebata imborrable
¡esta invención de mi cuerpo entre tus ojos!

Hunde en mi yema tus dientes.
¡Porque también el amor se detiene a mirarnos!:
¡Te sorprende desnudo acariciándote
entre jadeos doradísimos como naranjas!

Hunde en mi yema tus dientes.
¡Mas despréndeme de su tacto mientras me apresas,
por entero así con tu cadera, porque nadie,
nadie sabrá que martirizaba
su colibrí de amor, entre mis dientes
!

Sara aparecía de nuevo, por segunda vez, en diez minutos, esta mañana. Y ya muerta, fue capaz aún de hacerlo disfrutar de ella y Esteban, a pesar de ser otro hombre; a pesar, de que estaba muerta.

miércoles, 20 de junio de 2007

Realmente le llamaba la atención aquellos nuevos pensamientos y deseos. Recordó que alguna vez vio un documental sobre los monobos, primates parientes que resuelven sus conflictos sexualmente sin importar el sexo o el parentesco. Este era un asalto del subconsciente, pariente también que emerge de manera sorpresiva y trastorna tu psiquis. De pronto la imagen tenebrosa e irrisoria de Spencer Tracy en su papel del Dr. Jekyll y Mr. Hyde se entremezcló con las pasiones que estaban aflorando y poco a poco se sentía enloquecer. Se preguntaba si Esteban sentía lo mismo. El recuerdo de aquella tarde y de ver aquel hombre bien formado con sus manos en el pecho le hizo dudar y prefirió mantenerse alejado simplemente observando las reacciones de todos los que se encontraban despidiéndose. Nadie le daba derecho pero él sabía a quienes realmente les importaba y a quienes no. No pretendía jugar de juez pero los rostros tristes, los comentarios sobre lo tempestivo de la muerte era material suficiente para crear muchos poemas visuales.

Sara o Camilo...

Allí estaba el ataúd abierto para los familiares o morbosos que desearan despedirse o ver la mueca de un dios tan mortal comos sus creaciones.

Allí estaba Camilo, escondido detrás de las calas, bello y perfecto como un ángel de eterno mármol.

Esteban acercó su espanto al vidrio de la caja funeraria. Allí estaba ella… maquillada para su última función. El rubor de las mejillas le recordó la excitación sexual, los gritos de Sara mientras la penetraba despacio hasta llegar a la pequeña muerte. Ése era su secreto: él había poseído a sus dos amigas. Súbitamente alzó su mirada… Camilo permanecía quieto. Esteban recordó los pensamientos de la tarde (leer entrada anterior): Camilo era su única esperanza ahora que Ana estaba lejos y Sara muerta. ¿Por qué no?

lunes, 18 de junio de 2007

¿Por qué alguien debía morir?¿Por qué él debía estar sometido a las mismas leyes de la nada, del olvido, de la muerte? Decrepitud es tu nombre y es mi nombre. La infancia reducida a simples lamentos, juegos de caricias, golpes de rodillas, carcajadas, escapadillas y regaños de los padres... La adolescencia y su maldita incertidumbre del placer, del sexo, los miembros desconocidos de otros hombres, los senos degustables, pero siempre prohibidos... Y ahí, en medio del cambio, Sara... Esteban... Camilo... Una vez creo, estábamos desnudos Camilo y yo cuando Sara entró a nuestra recámara. Su mirada no escapó a la aventurera labor de compararnos: los cuerpos en formación, los vellos escasos, los pechos madurando, los muslos de jóvenes deportistas, la voluptuosidad de manos anchas, espaldas de hombre, sudor de hombre, todo hombres los dos... Y Sara, me pareció que en su mirada insinuose por un instante el instinto del incesto. Exploré con igual atención el cuerpo de Esteban por un momento. Sara me había inducido a hacerlo. Él, como en un intento por evadirme o acercarme, subió ambas manos al pecho y desconozco si quería cubrirse o se acariciaba. Sara mordió silenciosamente el morbo. Al fin y al cabo era un trío íntimo de siempre y para nunca. No puedo negar que por segundos el cuerpo de Esteban me resultó atractivo, irresistiblemente masculino, casi temí que él fuera más fuerte y dominante que yo; pero me gustó el hecho de creerme al lado de Sara indefenso ante su mirada, sus brazos, su boca... su recuerdo ¡Debo estar loco! ¡Demonios! Hace no más de unas horas que recibí la noticia de la muerte de Sara y yo me detengo a pensar morbosamente sobre experiencias de juventud y, sobre todo, experiencias que involucran a un recién fallecido. Y a un amigo. A otro hombre... ¿Dónde estará el dolor? Es dolor lo que debería estar sintiendo. Creo que debería serlo, la gente normal lo experimenta, se sentencia a sí mismo en el luto, la melancolía, el desgarro... Y yo me entretengo en su mirada de quinceañera, casi desnuda, con sus dedos apretando el muslo y el instinto a perra penetrada; y sus piernas, el carnoso labio, su miembro -erecto estaba, lo recuerdo- me parecía tan jugoso, más que las campanillas vírgenes en el temblor de Sara... Esa fuerza, ese roce de mujer, torso como aire acariciado y la muerte y lo imposible y la nada... y yo, solo. Otra vez. ¿No es acaso el dolor tan puro como el placer? Las mismas flores de la muerte las celebra en las bodas el amor, y el lamer.
Camilo se desespera él quiere, necesita un explicación maldice la vida mientras tira todo lo que encuentra a su paso, ya no le importa nada… “Como puede un humano estar medio vivo…como hago sin mi otra mitad…” En su enfado desenfrenado tira el televisor al piso y todas las cosas sueltas que se encuentra a su lado son victimas de su furia…entonces tira contra la pared una foto, en el preciso instante en que la tiro ya se había arrepentido. Era la foto que se tomaron él, Esteban y Sara en la primaria, más que una foto era el momento más feliz que él podía recordar en su vida. Siguió la foto hasta el suelo cayendo de rodillas sobre los fragmentos de otras cosas que había destrozado y lloro abrazando la foto como si fueran sus amigos recordando todos los sentimientos que vivió con ellos…amando y odiando.
Todo lo que sucedía no tenía sentido. La confrontación con una realidad tan cruda, cuando tan solo dos meses antes, él mismo había intentado acabar con su suplicio. Aquel día después de hacer el amor con Sara y de haber estado divagando sobre los intersticios de la existencia, terminó discutiendo sobre pequeñeces y ahora estaba allí ante una noticia tan desoladora.

¡la muerte se viste de fiesta!


La muerte transforma a los muertos y a los vivos.

domingo, 17 de junio de 2007

Si Sara había muerto, ¿qué sería de su vida de ahora en adelante? No podía concebir la desaparición de su triángulo amoroso en una nebulosa de desesperación y desconsuelo. No se había sentido así desde su infancia cuando su padre murió en aquel accidente tan terrible, la misma sensación de esa vez lo invadió inmediatamente, como si su interior se enfriase para dar paso a un estado de inconciencia que llevaba a la negación..."pobre Sara, pobre"yo"...''''

Crónica de una muerte esperada

Por qué muere Sara?, porque morimos cada día, cada día que pasa sin vivirlo a plenitud. Basta ya del desperdicio de este tiempo que se nos ha dado..para disfrutarlo o para ensuciarlo. Por qué si sabemos que la basura existencial nos ahoga y nos enferma y nos degrada, entonces, en lo que nos quede de vida, vivamos , resucitemos, no de las cenizas como el ave Féniz, sino de la basura que nos agobia. En nosotros está el poder para realizar el cambio y dejemos ya de quejarnos de todo, pues el primer paso definitivamente está en nosotros mismos, y dejemos de echarle la culpa a todo lo demás.

sábado, 16 de junio de 2007

A veces se habla de la muerte con la inconsistencia de quien no ha visto de cerca su cara descarnada. No obstante, cuando las vueltas del destino te la colocan de frente y ésta se atreve a mostrarnos nuestra frágil y efímera condición, las cosas toman otro matiz. ¿Era acaso este agudo dolor de perder a alguien la antesala de un posible infierno? ¿Hay alguna forma de sacudirse un poco el sufrimiento que devora el cuerpo y carcome el alma?
Camilo se preguntaba si ya Esteban sabría la desgracia de esta pérdida y cuál sería su reacción al respecto...

Alguien tiene que morir

Riiiiiiiiiing

El teléfono despertó a Camilo. Aún era muy temprano; no podía comprender quién lo podría estar llamando a las tres de la madrugada.

- ¿Camilo? ¿Camilo Miranda?- interrogó una voz de mujer joven, más que desesperada, del otro lado del auricular.

- Sí, con él habla.

- Sara ha muerto.

El teléfono cayó al suelo, y el tiempo cerró todas sus puertas.

***


Señalo el sitio vacío
donde los muertos se divierten...

Arturo Carrera

jueves, 14 de junio de 2007

¿Para qué preguntarse por qué?, sería más fácil rendirse ante la podredumbre, ante la basura que corroe todo lo que nos parece bueno, sano, aceptable...es mejor eso que continuar preguntándose "¿por qué?" cada vez que necesito entender a alguien o algo, es mejor rendirse a las circunstancias y no tratar de ir contra ellas, porque a veces es más desgastante pensar en el "¿por qué?" de aquello que nos incomoda.
"No te acerques, en todo caso, a ti mismo" dijo Pierre Menar, autor del Quijote, en una conferencia de prensa con los medios durante la presentación de su voluminosa obra cumbre de la literatura argentina. Creo que ya antes lo había dicho Sartre: "No te acerques a ti mismo."
Este Cami Este Cami Este Cami Este Cami
Este Cami Este Cami Este Cami Este Cami
Este Cami Este Cami Este Cami Este Cami
Este Cami Este Cami Este Cami Este Cami
Cami Este Cami Este Cami Este Cami Este
Cami Este Cami Este Cami Este Cami Este
Cami Este Cami Este Cami Este Cami Este
Qué fue primero, el huevo o la gallina

miércoles, 13 de junio de 2007

"No te acerqués a las pilas de basura, no te acerqués al orinal, no hurgués en la podredumbre ni en el desecho, algo terrible puede pasar"-Esteban escuchaba con atención cada palabra que le dictaba su conciencia.
"Las pilas de basura pueblan el país-pensó- pero en medio del material nauseabundo, también nacen las flores".
Tienes razón, no preguntemos. Solo mira a tu alrededor y absorve todo lo que se pueda. Claro no te sugiero que te acerques a una pila de basura como las que se acumulan en Tibás y no te acerques a las paredes del Colegio de Señoritas porque allí podrías descubrir un orinal gigante. Pobres niñas de bien que deben aguantarse eso.

¿cuál es el común denominador de la humanidad?


Las preguntas..............!!!!!!!!??????????????????

martes, 12 de junio de 2007

Para que preguntar por qué? No es cierto que la doctrina señala que debes preguntar para qué? Ese es el propósito de todas las acciones; sin embargo, nada se mueve si no es voluntad de Dios y es por eso que luchas constatemente en tu consciente por definir que viene de ti, de tu ser, de tu bajeza o de tu grandeza y que viene de arriba. Eso es lo que algunas veces dentro del baño medito y supongo que a todos nos pasa. Para qué me case, para qué tuve hijos, para qué conocí a fulanito o sutanito, para qué estoy en este mundo. Seré la vida renovada de algún otro individuo? Para qué el espermatozoide que fecundó el óvulo terminó siendo esto que soy si habían millares de ellos. Para que yo Dios? Podrías contestarme cara a cara?

lunes, 11 de junio de 2007

Una gota de amargura

¿Has visto alguna vez un orinal gigante? Una gran pared manchada por la permanente humedad, el piso un charco incoloro y la luz escasa. Sí, un lugar realmente asqueroso aunque soportable por el breve instante en que te acoge. Por eso mismo, tal vez, no podes describirlo con exactitud, aun cuando siempre que entras en él ya sabes a que vas. Bueno, eso es grandes rasgos el bar que frecuento. Me preguntas: ¿quién iría a un lugar tan poco salubre? La verdad no lo sé, los que allí vamos parece que acordamos tácitamente, por supuesto, no intimar con el de la par. Probablemente seremos los mismos de siempre los que asistimos a este hueco, eso, la verdad, nunca lo sabré. Sí, ya sé que estás pensando nuevamente: ¿Por qué ir a un lugar tan frío? Bueno, no es muy diferente a lo que se vive en la realidad. Ir de una parada de buses a la otra, del trabajo a tu apartamento. ¿Cuántos pasajeros del bus conoces? ¿Cuántos compañeros de trabajo sabes que existen? ¿Dime el nombre de dos vecinos tuyos? En fin, creo que sería realmente extraño, más bien, frecuentar “bares de moda” porque, y es mi opinión, la gente cree ir a esos lugares a intimar con otros contemporáneos: escenario de la más falsa y hasta frívola pantomima del “break”. Todos están tan ocupados en mostrarse a los otros que no ven en los otros más que juguetes contra el hastío y la soledad cotidiana.

No lo sé pero, por lo menos, en mi orinal evito todos los inconvenientes del “bar de moda”; es como todos los lugares de paso que llenan nuestra vanal cotidianeidad. No hay que aparentar frente al otro sólo estar mientras… mientras lo que sea. Como la que se sienta a la par tuyo en el bus a maquillarse para alguien que, evidentemente, no sos vos. O aquél compañero de trabajo que baja el “porno”, en el cubículo de la par, mientras llega la hora del almuerzo. O el compañero de clase que escribe la tarea de la lección siguiente. En fin, con el mismo pathos, vos vas al bar, te sentás en una mesa, oís The Cure y te tomas dos cervezas mientras te da sueño; vas a la casa, dormís y todo vuelve a ser así hasta que un día morís o el bar es clausurado por el Ministerio de Salud.

Sin embargo, la noche de ayer algo distinto ocurrió; eran como las diez, yo acababa de entrar y un sujeto vestido con guayabera amarilla, pantalón café y sombrero caquí -parece que el tipo se equivocó de bar-, entró y sopesó el ambiente. Tanta imprudencia me hizo alzar la mirada más allá de mi cerveza; fue hasta ese momento -lo confieso- que pude dar una impresión de los rasgos del bar y la gente a mi alrededor. Pero más allá de eso, noté cómo el cuerpo extraño observaba con insolente cuidado a una muchacha vestida con camiseta blanca, raída y adherida al cuerpo, enagua de cuero, muy corta, y botas altas que nacían incluso antes de sus rodillas; su rostro, aunque bello, más parecía un mostrador ambulante de fantasía y metal.

-Se digna de lo que sueñas- dijo el gavilancillo.

Un silencio inundó el lugar. Una sola mortecina luz revelaba el centro del orinal. Una trompeta seducía las paredes y la voz de Ibrahim reducia el espacio a la dimension de un ladrillo: “Dos gardenias para ti con ellas quiero decir te adoro, te quiero…” La niña sonriendo, siempre con miedo, se dejó llevar por ese extraño impulso con guayabera hacia el centro iluminado. Los dos, en aquel basurero industrial, se hicieron uno, -¡Yo lo vi!-, la trompeta los envolvía, los magnificaba; la voz los arrullaba y ellos bien erectos se contoneaban con elegancia y suavidad. Una lágrima calló sobre mi vaso al tiempo que mi pecho se reducía freneticamente en contrapunto con el violento movimiento del musculo sanguineo. No había terminado de sentir este malestar corporal cuando la canción cesó y la pareja salió, escapó, se perdió. Traté de perseguirlos mas no los encontré.

Si los llegas a ver cuéntales lo que te he relatado y pregúntales: ¿Por qué?

domingo, 10 de junio de 2007

pppiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii ke para dond carepicha mal aja no para naddd aqui a sacar unas copias y usttt al cajero paaaaaaaaaabloooo no ara policromia paaafff puta charco paaaaaaaaaaaaapaaaaaaaaaaa la peri me deja chao ese hijueputa plaaayo me regala una monedita machoo jajaja rico ese a terrau por unas chelasssno seas tan perra caro oohhy el examen es ya cass reventados ahi estamos llegatt paaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa 5 y 15 nos vemos puta ya lluuevv guau guau esa pinta de ahi de la esquina lvide unas copias frente a raddd a generales pero voy tardde apurate maaae maaae maaae... ¿Acaso soy yo el extraño que escuchaba este montón de voces en estas decrépitas y lamentables latitudes de una niversidad pública o era ya tan sólo aire que me atravesaban la transparencia y las ondas de la no muerte me permitían diambular, acá, sin dolor, sin preocupación, sin recelo; sin pppppiiiiiiiiii carepicha fiiijesseee... plllaaayyo....

sábado, 9 de junio de 2007

Capítulo alternativo: Ensayo sin ensayar.

La capacidad inventiva del ser humano, nos lleva a ______________.Ciertamente, la mayoría de las personas acostumbran__________________pero sin embargo, algunas situaciones obligan a _________estos comportamientos , debido a que podrían caer en ______________________, lo cual predispondría de forma contundente a estas personas a realizar un cambio de actitud. Los jóvenes en la actualidad, suelen ____ a asumir los riesgos, de manera que fácilmente logran _______el objetivo fundamental, si es que han llegado a _________________alguna vez. Hace muchos años, la humanidad estaba mayormente atada a reglas y mandatos, pero aunque permanecían oprimidos por estas leyes y prohibiciones, no tenían que preocuparse por definise, ya que , o seguían las reglas o quedaban excluídos del mundo civilizado: o se era bueno, o se era malo.Hoy en día, la misma libertad de pensamiento___________________________, dando pie esta situación a____________________________________.
Sí, su hogar enfermo, pero a fin de cuentas su hogar, su país, ese pedazo de carne masacrada y desgarrada, con sus venas sucias y contaminadas, pero algo dentro de su ser se rehúsa a dejarse vencer. El y tantos otros que sienten esa misma sensación de intoxicación se niegan a dejar que muera y están decididos a luchar contra la corriente de indiferencia para poder sanar aquella patria enferma y malholiente. -No basta, no, no basta con marcar paredes y señalar culpables, debo hacer algo verdaderamente eficaz: primero tomar conciencia propia de mis errores con el ambiente, pero más aún de mis errores conmigo mismo. ¿Por qué sigo contaminando mi mente, mi cuerpo, lo descuido, lo maltrato, lo enveneno...?-

viernes, 8 de junio de 2007

" Costa Rica, alguien te USA", "Ojos de perro azul", "No al referendum, no al TLC", "Orine tranquilo, orine contento, pero sobre todo orine adentro", "Dios no cree en los ateos..."
Esteban leía con atención cada uno de los grafftis desparramados a lo largo de las calles de San Pedro. Rasguños invencibles de almas atormentadas por una vida que se hace difícil de arrastrar! Gritos violentos, murmullos imperceptibles para el paseante, una fórmula indescifrable para los "estudiosos del alma". Mientras fumaba los leía con atención y pensaba que cada uno de ellos era un tatuaje en el cuerpo fatigado de un país que se debatía en la incertidumbre. Veía el movimiento de miles de jóvenes saliendo y entrando de la Universidad, personas que se desplazaban apresuradamente hacia sus trabajos e indigentes solitarios. Y entonces, paralelamente al respiro de aquella criatura enferma a la que muchos llamaban "hogar", experimentaba una melancolía estremecedora que le resultaba incontenible.

Una rayuela para Camilo


Capítulo 1

¿Encontraría a Sara? Tantas veces me había bastado asomarme, viniendo por la Calle de la Amargura, al marco que da a Omar Khayyam, y apenas la sombra de ceniza y olivo que se imprime en la pared llena de graffitis me dejaba distinguir las formas, ya su silueta delgada se inscribía en la línea del tren, a veces andando de un lado a otro, a veces detenida en las vías de hierro, inclinada sobre los charcos de agua. Y era tan natural cruzar la calle, subir los peldaños de la acera, entrar en su delgada cintura y acercarme a Sara que sonreía sin sorpresa, convencida como yo de que un encuentro casual era lo menos casual en nuestras vidas, y que la gente que se da citas precisas es la misma que necesita papel rayado para escribirse o que aprieta desde abajo el tubo de dentífrico.





jueves, 7 de junio de 2007

Como una cicatriz que con el tiempo y con la esperanza se ve menos fea (y alguna hasta hermosa), simplemente se acostumbra a verla como parte de la propia existencia o como un recuerdo de lo que tal vez se evitaría en el futuro. Sara era para Esteban eso, una señal permanente de lo que debía evitar pero no podía hacerlo, porque estaba muy dentro de él como para removerla.
¡Oh, la esperanza!, dulce palabra para el que no encuentra respuesta a sus incógnitas o a sus problemas, ¿qué era Sara, una incógnita o un problema?, probablemente nunca lo sabría y no interesaba hacerlo. Lo importante era poder descrifrar el enigma de su vida, el laberinto en el que se había visto envuelto, como transportado en el tiempo y en el espacio hacia un mundo desconocido, hacia la esfera de lo probable y lo improbable...
así era su relación, como un tatuaje que se imprime en la espalda..... Sara lo expresó gráficamente.... cada detalle representaba el caos....

miércoles, 6 de junio de 2007

martes, 5 de junio de 2007

Just like Tyler and Jack, this is your life

Contray to what your mothers and teachers tell you, you are not a beautiful and unique snowflake. You are the same decaying organic matter as everthing else. We are all a part of the same compost heap.
You have to know, not fear, that some day you are going to die. Until you know that, and embrace that, you are useless.
Han pasado algunas horas. Las enfermeras le han diagnosticado una leve mejoría. Quizás sus expectativas vayan a cumplirse. Son las 12:00 a.m. Los doctores y algunos aspirantes universitarios han venido a observarlo. Me siento como un bulto que cualquiera puede manosear, medir, enderezar, acostar de nuevo, sacudir; al menos creen que estoy mejorando. Qué rápido pasa esta muerte, ¿quedé vivo? Son las 03:50 p.m. Aprobaron una corta caminata. No por el parque o la avenida como él deseaba. Una corta, amena y saludable caminata por el pasillo circunscrito entre las altas y malolientes paredes del hospital y el demacrado y deprimente jardín entre enfermos, cancerosos, decrepitud y salvajismo para el ánimo de cualquier ser humano temeroso de la muerte.

lunes, 4 de junio de 2007

Era en este día. Sin más. Pero en este día. Reconocía las terribles agujas que le atravesaban el ánimo. Reconocía la sinceridad de las paredes mirándolo y acusándolo por pensar acaso deshacerse de esta confusión. De esta amenaza. De esto, que llaman 'vida'. Era en este día, cuando precipitaba su recuerdo o su anhelo esgrimía la imposibilidad de ponerse en pie y aventurarse contra una caminata tan sólo. Una caminata. Ya no recuerdo el aroma de los transeúntes sudados cuando en la presa de alguna esquina sumisa a la terca ambición de un semáforo se amotinan y el olor, el pestilente olor del deber laboral cotidiano, la pestilente obligación y necesidad se consagra como en un plato de vaho junto a todos y les dice al rostro: 'También sois la misma miseria que os piensa." Era en ese día, una caminata. El parque y los tantos muertos de hambre amenazando o conmoviendo a quien pase. Qué extraña sensación esa, pensó, cuando el mendigo corona con su decadente mirada nuestra atención y tan sólo nos pasa por la mente la terrible amenaza de morir o ser asaltados en manos de este malnacido... cuando el mendigo corona con su decadente mirada nuestra atención y tan sólo nos pasa por la mente la terrible condena de Dios o el Gobierno o el egoísmo o el capitalismo o el new age o cualquier otro invento social que determine el misterio del universo y la falta de aceptación, a nadie le gusta aceptarlo, que somos como víctimas de las más sublimes e indescifrables razones del cosmos, del karma, de nuestro destino, de nuestra voluntad; de nuestro aprisionamiento en todo caso. Era en este día, cuando decidió dar una vuelta y encontrarse quizás reflejado en el rostro de algún conocido, de establecer de nuevo la posibilidad de mentirse, crear un perfil para su incertidumbre a medida que se iba conociendo... "Conócete a ti mismo y moverás el mundo", "Conviérte en lo que eres por delante y te diré quién eres por detrás", "Hijo de tigre por delante sale manchado por detras." Era esto, en este día, sentir la libertad, la ignominiosa apariencia de libertad con que todos salen a recibir su muerte cada día cuanto él anhelaba. Olor, sentir el roce de alguien desconocido, comer, tocer, tal vez escupir como los jóvenes que recién han aprendido a fumar frente al grupo de amigos; decir cualquier oración sin sentido que el lenguaje le permitiera, aunque su razón le demandara el mínimo de coherencia, el mínimo de respeto, el mínimo de compasión por atreverse a jugar en su mente a que estaría libre, de nuevo, como nunca, alguna vez, en su vida.

domingo, 3 de junio de 2007

¿Hace cuánto ya?, no lo sé...parece que fue ayer cuando traté de matarme en un intento estúpido e infantil de escapar de mí mismo. Lo único que me mantiene vivo es la fortaleza y el valor de otros, de otros que no alcanzo a recordar, ¿acaso fue un sueño? Al final de cuentas todo se resume en eso...sí, en eso que no termino de entender. Por ejemplo, pienso que todo se resume en el amor por la supervivencia, en el placer de algunos por ayudar al prójimo o simplemente en el mea culpa de tantos seres que tienen la plena convicción de ser hijos de un ser supremo, eso sí, todo tiene un fin y un principio, aunque yo no encuentro cuál es uno u otro en mi existencia, ¿es que seguro no estoy vivo y trato de fingirlo?

sábado, 2 de junio de 2007

Aquella funesta experiencia lo había marcado para toda su vida. Desde ese entonces, trataba de exprimir los días y las horas, pero desde otro ángulo: ya no con el fuego y las ansias de la juventud. Las prisas y el deseo inmenso de tragarse las sensaciones había dado paso paulatinamente a una tranquilidad meditada en donde aquello que antes fuera primordial, se convirtió en trivial.
Camilo evocaba lo que había sido aquella pesadilla. Los primeros días fueron confusos, extraños. Se encontraba en un hoyo negro, profundo, en un sueño no sueño, donde escuchaba las voces apresuradas de los médicos en la sala de emergencias. Un dolor físico inmenso, junto a un dolor psíquico aún mayor. Una inmensa soledad, pues aunque escuchaba a los médicos en su ir y venir, aunque sentía el olor de mil sustancias médicas, la vibración de la camilla deslizándose velozmente por el pasillo, era incapaz de reaccionar. Como alguna vez había imaginado que se sentía una computadora cuando tecleabas sobre ella. Ciega. y con una conciencia fría y oscura. Pinchazos de agujas en sus venas como las lanzas de unos liliputienses. Luego sintió que se hundía más y más. El hoyo ya no era como al inicio, un pozo de paredes húmedas cuya viscosidad parecía extenderse hasta él como los hilos de una telaraña. Sin embargo seguía cayendo, cayendo, fsssss...Ahora era como el ovillo lleno de huevecillos de la araña misma, suave y pegajoso. Extendía los brazos...y sentía otras manos que lo halaban. Ya no escuchaba a los médicos...No sentía las mangueras en su nariz ni el suero intravenoso que circulaba por su cuerpo. No percibía la luz del quirofáno, ni imaginaba los rostros enmascarados que lo rodeaban. Entró...se veía a sí mismo en una especie de mansión, rodeado de jóvenes a quienes no conocía. Hombres y mujeres, vestidos a la usanza del siglo XIX. Muy jóvenes aún. Se le acercaban con aire de complicidad y le decían: -Alguien viene a matarte, lo sabemos, pero no te preocupés, nosotros te cuidaremos. Miró por una ventana. Había un parque lleno de palmeras. Una joven se acercó a una pequeña palmera y la arrancó. Luego la clavó sobre el suelo como una lanza. Los jóvenes huyeron dejándolo sólo: -¡Es la señal! ¡Lo encontrará! Se perdieron entre las palmeras. De repente, frente a él, un ser vestido con una larga túnica negra, que ocultaba su rostro con una capucha. De su cuello colgaba un extraño dije. Lo arrinconó contra una cama y le atenazó el cuello con ambas manos. Su voz, extraña y profunda le decía: -¡Mira mi rostro! Aterrorizado, Camilo cerró sus ojos con fuerza: -¡No! El ente persistía en su idea: ¡mírame! Desesperado, Camilo gritó : -¡Dios mío, ayúdame! Sin abrir los ojos, en medio del forcejeo, estiró su mano. Encontró un objeto, la base de una lámpara, quizá, no sabía. Comenzó a golpear al ser con todas sus fuerzas, una y otra vez. El ser lo soltó y se hizo un puño en un rincón. Camilo salió corriendo. No había nadie en la casa. Corrió más hasta que encontró una multitud a la que gritó: -¡Lo vencí! ¡Lo vencí! La multitud se puso de pie y aplaudió, pero sin mirarlo...De repente, abrió los ojos. Estaba rodeado de mangueras y máquinas, escuchaba el típico sonido de un monitor cardíaco...

Muchos años después, frente a sus tres amigos, Camilo había de recordar aquella tarde remota en que su otro yo lo llevó a disparar contra su doble. San José era entonces, y lo es aún, una aldea de casas de concremix y zinc construidas a la orilla de ríos de aguas contaminadas que se precipitaban por un lecho de botellas de coca cola, plásticas y de dos litros como barquitos que alguna vez almacenaron las aguas negras del imperialismo yanqui. El mundo era tan reciente, que muchas cosas carecían de nombre, y para mencionarlas había que señalarlas con el dedo y decirles chunches.

Muchos años han pasado, a veces tan solo un instante. Esteban mira con el asombro y la inocencia de un niño, el juego de colores formado por el movimiento del agua. Se le antoja sentir su frescura y hunde sus manos en el río. Comienza a formar figuras que inmediatamente desaparecen, pero es feliz mientras las hace. Recuerda cómo alguna vez la vida le resultó absurda e incómoda. Hubo instantes verdaderamente críticos en los cuales explotó al sentirse manipulado por un destino inexorable. Muchas cosas han cambiado increíblemente. Es inevitable que así sea.