Capítulo 1
¿Encontraría a Sara? Tantas veces me había bastado asomarme, viniendo por la Calle de la Amargura, al marco que da a Omar Khayyam, y apenas la sombra de ceniza y olivo que se imprime en la pared llena de graffitis me dejaba distinguir las formas, ya su silueta delgada se inscribía en la línea del tren, a veces andando de un lado a otro, a veces detenida en las vías de hierro, inclinada sobre los charcos de agua. Y era tan natural cruzar la calle, subir los peldaños de la acera, entrar en su delgada cintura y acercarme a Sara que sonreía sin sorpresa, convencida como yo de que un encuentro casual era lo menos casual en nuestras vidas, y que la gente que se da citas precisas es la misma que necesita papel rayado para escribirse o que aprieta desde abajo el tubo de dentífrico.
1 comentario:
Agradecemos al señor Julio Cortázar.
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