jueves, 3 de mayo de 2007

Mientras tanto en la casa... Sara me mentenía erguida frente a la mirada de escrutinio de Esteban. Su blusa de seda, completamente empapada, dejaba a la vista sus pezones erectos y ante la incomodidad de la situación; Sara, decidió que si ya su cuerpo estaba, practicamente desnudo frente a aquel hombre que se apropiaba de toda su atención, desnudaría también su alma...

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