martes, 8 de mayo de 2007

Cuando terminaron, nuevamente, de prodigarse amor y placer, Sara y Esteban se miraron con miedo. Habìan dado un importante paso que redefinirìa, por completo, su relaciòn. Se sentìan libres, ya los fuidos corporales se habìan evacuado y ahora, era tiempo de desaguar todos los temores del alma, del corazòn y de la mente.
A Sara le preocupaba transgredir su inocente amistad de la infancia con Esteban... A Esteban le preocupaba Camilo... pero no se atreviò a decirselo a Sara. A ella parecìa no importarle. Era como..., si para ella, Camilo no existiera.
Hasta en aquel momento... Esteban se preguntò: "¿Por què Sara nunca había mencionado, siquiera, a Camilo?, "¿habìan tenido, realmente, una conversaciòn los tres, alguna vez en su vida?... después de unos minutos pensó: "ya estoy como Camilo, pensando todo el tiempo..." y abrazó a Sara para aspirar el olor de su cuerpo laxo...

No hay comentarios: