miércoles, 30 de mayo de 2007
SEGUNDA PARTE
Sentados a la orilla de un río, los amigos meditaban en silencio,cada uno sumido en sus recuerdos de juventud, y al mirar el agua de ese río, sin saberlo, los tres sentían cómo sus vidas se desvanecían al igual que el agua entre sus dedos, abrigando la absurda esperanza de recuperar tiempos perdidos...¡Qué ironía de la vida! Ahora que disponían de tiempo y de paz, no lograban definir aún el cauce de sus vidas, a pesar de tantas y tantas experiencias acumuladas, buenas y malas, unas agradables de recordar, otas necesarias de olvidar...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario